Claves
- Redacción EL ARGENTINO Manuel Adorni dejó de ser el jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei.
- El desenlace llegó después de tres meses y medio de escándalo por el crecimiento de su patrimonio desde que entró a la función pública, por el cual es investigado por enriquecimiento ilícito.
- El propio Adorni publicó en sus redes sociales la confirmación de su partida con una carta de renuncia.
Redacción EL ARGENTINO Manuel Adorni dejó de ser el jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei. El desenlace llegó después de tres meses y medio de escándalo por el crecimiento de su patrimonio desde que entró a la función pública, por el cual es investigado por enriquecimiento ilícito. El propio Adorni publicó en sus redes sociales la confirmación de su partida con una carta de renuncia. “Gracias por su confianza, presidente. Ha sido un verdadero honor”, dijo el ahora exfuncionario y acotó su tradicional “fin”.
En la carta dirigida a Milei, Adorni primero le agradeció: “Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo”.
Una publicación compartida por Manuel Adorni (@madorni) Le dijo también a Milei que él entendió “todo lo que sufrió durante todo este tiempo” y añadió un pasaje contra la prensa: “Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia.
Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”.
“Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas: viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la custodia presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive ‘lleno de dólares’ (sí, presidente, un pendrive ‘lleno de dólares’), sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares y decenas de falsedades más.
Incluso han sugerido que he pagado millones para que no hablen de mí”, dijo. En su misiva, Adorni se quejó de que lo trataron de “delincuente y corrupto” sin que existiera “un solo hecho de corrupción” sobre sus espaldas. “Llegaron a decir que mi permanencia en el cargo respondía a que los tenía extorsionados a usted y a la secretaria general de la Presidencia. También atacaron mi vida personal: se metieron con mis hijos, con mi mujer, con mi familia, con mis amigos y con cada uno de mis afectos.
Confundieron lo público con lo privado e íntimo. Inventaron amantes, hijos, hermanos, divorcios y hasta un padre biológico distinto al real. Se metieron con lo más profundo de un ser humano, o al menos lo que cualquier persona de bien preferiría elegir antes que todo lo demás. El resguardo de mis afectos como prioridad es precisamente lo que estoy reafirmando hoy”, siguió. Siempre en esa tesitura, Adorni planteó: “El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío”.
Al respecto, aseguró que lo “dio todo”, tanto desde lo laboral, como desde lo familiar y lo espiritual. “Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares. O tal vez sí: usted es la única esperanza para la Argentina”, lo halagó a Milei y continuó: “Ya no se lo digo desde adentro, sino ahora desde afuera. Mi vida antes de la vida pública siempre estuvo en línea con lograr el objetivo de que mis hijos en el futuro puedan irse a buscar un futuro mejor a otras tierras.
Desde que asumimos solo trabajé para que ocurra lo contrario: para que nunca deban irse del país. Es usted la única garantía de que eso ocurra”. En la misiva, Adorni le dijo a Milei que desea que la sociedad lo siga eligiendo “siempre” y “cada día”, y le prometió hacerlo desde el lugar que le toque. “Todo lo que pude aportar para el país y las ideas ya lo he hecho, de la mano suya.
Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño, pero no puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática”, insistió. Afirmó también ser “un simple ciudadano” que quiso colaborar con este proyecto “que está poniendo a la Argentina en la cima del mundo”, según su consideración. “Un ciudadano de a pie, con una vida que no es ni más ni menos que la que tuve siempre.
Por desgracia, no todos quieren lo que nosotros queremos, señor presidente”, deslizó. El viernes, Karina Milei se encargó de coordinar cómo se haría el relevo, que quedará en manos del ministro del Interior, Diego Santilli. No obstante, el empoderamiento de Santilli todavía no fue confirmado por los canales oficiales. Adorni resistió con el apoyo presidencial y explicaciones insatisfactorias. Milei intentó sostenerlo hasta última hora.
El viernes por la mañana, en su visita a España, el Presidente dijo que solo echaría a su jefe de Gabinete si la Justicia certificaba que era culpable de corrupción. Pero desde el jueves y sobre todo el viernes, con la secretaria general activa en la Casa Rosada se respiró un clima distinto: se instaló la certeza de que Adorni tenía las horas contadas. El encargado de tomar las riendas de la dependencia más importante de la Rosada después de los hermanos Milei será Santilli.
Esta es la segunda vez que oficiaría de pararrayos en un momento crítico para los libertarios: antes había reemplazado a José Luis Espert, cuando lo bajaron de la candidatura para diputado nacional. El Gobierno también reactivaría el esquema de Vicejefatura de Gabinete que supo tener con la dupla Guillermo Francos-Lisandro Catalán. En tándem al ascenso de Santilli, promoverían a Ignacio Devitt, hasta hoy secretario de Asuntos Estratégicos, para vicejefe, que absorberá las funciones del Ministerio del Interior.
Ayer, las voces que siempre se encargaron de negar que Adorni fuera a dejar el Gobierno comenzaron a responder con puntos suspensivos. Después, por la tarde, los mismos funcionarios confirmaron que había llegado el momento de la eyección. “No se puede gestionar así”, refirieron a LA NACION en las más altas esferas de Balcarce 50, como justificativo por la salida del funcionario, cuando todavía no era público.
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