Claves
- El día 20 de junio, en el portal de Máxima online, el Ing.
- Oscar Badano respondió a una nota de opinión de mi autoría.
- Antes de continuar, resalto que nunca tuve la intención de ofender al Sr.
El día 20 de junio, en el portal de Máxima online, el Ing. Oscar Badano respondió a una nota de opinión de mi autoría.
Atendiendo a la necesidad de que los lectores e interesados tengan información sobre asuntos tan importantes como los ambientales, y el correcto funcionamiento de la planta de tratamiento de efluentes líquidos del parque industrial de nuestra ciudad, el ex presidente de la Corporación para el Desarrollo efectúa una serie de aclaraciones técnicas sobre los desagües pluviales en el predio de 180 Ha, que ocupa el parque industrial. Antes de continuar, resalto que nunca tuve la intención de ofender al Sr. Oscar Badano.
Según Badano: *1. El PIG tiene más de 180 hectáreas con dos desagües pluviales por ley: * Uno al Oeste, a Cañada Melgar. Otro al Este, a Cañada María Gómez. Son para escorrentía de lluvia. No son cloacales. *2. El “caño de 1 metro” que mostró el Sr. Melo no es clandestino. * Figura en los planos de obra del PIG aprobados por Hidráulica de la Provincia entre 1975 y 1978. Tiene casi 50 años de existencia. Está en los archivos de la Corporación y es público”.
Para ser un poco más explícito, no estoy observando sobre la existencia de los pluviales, más sí sobre su utilización. Si bien resulta más que pertinente la instalación de los mismos en un predio de semejante tamaño. Es menester recordar que, entre los años citados, no había organismos ambientales creados, por lo menos en los Estados provincial y municipal, menos aún muchas normas que hoy se deben cumplir. Para un mejor entendimiento de los lectores, adjuntaré algunas fotos e imágenes satelitales.
Ese es el caño al que hace referencia el Ing. Badano, ubicado al borde de la calle El Hornero sobre el perímetro del parque industrial. Luego del año 2022, registrado por imágenes satelitales de Google, se encuentra otro caño que continua con el anterior, cruzando la calle en forma subterránea, desembocando en predio del Ejército Argentino. En su exposición Badano continua y expresa que: “3.
Mezclar pluvial con cloacal es el verdadero engaño” No puedo asegurar que el líquido que salía por ese caño el día 13 de mayo del corriente año no está mezclado con líquido cloacal e industrial hasta que no tengamos conocimiento de los resultados de análisis correspondientes. En cuanto al estado del tiempo y lluvias, hacía muchos días (específicamente seis) que no llovía en nuestra zona. El último registro de precipitaciones ocurrió el 7 de mayo con unos módicos 13,46mm.
Difícil que el “agua de lluvia” haya sido lo que fluía el día 13 de mayo (fecha de la imagen) por el desagüe denunciado, tal como lo demuestra la siguiente tabla de precipitaciones correspondiente al mes de mayo. Es conocido por gran parte de las personas que nos interesamos por estos temas ambientales que, en semejante superficie de un complejo industrial, los pluviales no solo están ocupados por agua de lluvia.
Aún más en un predio de 180 Ha., que según se puede observar, tiene dos pendientes: una hacia la ruta nacional 14 y otra hacia la calle pública El Hornero. La divisoria de aguas es aproximadamente a la mitad de la superficie total (ver línea en color naranjada la imagen). También se observa que la mayor cantidad de industrias se encuentran hacia la pendiente de la ruta Nacional 14.
Los hechos demuestran que, desde hace más de un año, los efluentes industriales secundarios llegan a los cuerpos receptores fuera de parámetros y estándares. Es en ese sentido que se deberían hacer obras complementarias sobre el sistema de los pluviales para que el primer pulso de precipitaciones se envíe a la planta de tratamientos secundaria. Una vez sobrepasado ese tiempo, los pluviales sí podrían contener solo agua de lluvia.
También debería ser solicitada la instalación de caudalímetros y sensores automáticos de por lo menos 4 parámetros básicos, hacia los dos vuelcos, en la ruta nacional 14 y calle El Hornero. Sobre la pendiente hacia la calle publica se encuentra ubicada una industria agregada a una fábrica multinacional de detergentes líquidos, la que almacena materia prima al aire libre a granel y sin protección.
Estos productos que, reitero, se encuentran al aire libre, son perjudiciales para la salud por su aspiración, y lesivos a las aguas. Es menester que comprendamos a los silicatos. Por su alto contenido de álcali, es un fuerte irritante de la piel, los ojos y las membranas mucosas. Si se ingiere puede ser tóxico e irritar las membranas mucosas.
En el mismo lugar dos piletas de grandes dimensiones con contenido de líquidos, contenido que se debería investigar sobre lugar de vuelco y posible conexión con el caño conflictivo. Otra industria también ubicada en esa pendiente, es una fundición de plomo, la que también trata efluentes en forma primaria. (industria recientemente cerrada y con antecedentes por dudoso tratamiento de sus efluentes). A muy pocos metros de la calle, se encuentra estación de bombeo de efluentes.
En líneas de color verde se señala la posible deriva de líquidos. En la siguiente imagen se observa estación de bombeo. en lo que va a calle El Hornero, se debe considerar que si por cualquier causa, de mal funcionamiento, rotura, taponamiento o corte de suministro eléctrico, esa estación elevadora de liquidación de efluentes cloacales e industriales deja de funcionar, automáticamente rebalsa hacia la calle. Vale la pena mencionar que el razonamiento que emplea el Ing.
Badano, es el mismo que utilizó UPM ex Botnia en defensa de los pluviales ubicados en su casi 280 Ha. Los que tenían caudal cuando no llovía, en las que se detectó PH de 10,50, endosulfan, cromo, fenoles, entre otros contaminantes. Pluviales con vuelco hacia el arroyo Yaguareté. En ese sentido y hasta que no se demuestre lo contrario, los pluviales del parque industrial, no solo transportan agua de lluvia, también pueden transportar efluentes en determinadas condiciones.
Por lo tanto, no me presto al “juego” de considerar a esos caños solo pluviales. Transportan efluentes industriales y, lo que es más grave, las obras ejecutadas entre los años 2022 y 2023 actuarían como piletas de contención en el regimiento. Esto se trata de una discusión estéril.
Estéril porque existe una causa judicial en curso y, como no me quedo en la declamación pública, me presenté en el Juzgado Federal de Gualeguaychú y aporté todo lo que he hecho público, Causa FPA 7174/2026, que se acumuló a la FPA 6554/2025. En las causas judiciales, como dice el refrán, “Los de afuera son de palo”. A la luz de los hechos no es mi caso. Horacio Melo
Delta