Claves
- La Madre Costera, Dominga Ayala de Almada, murió este miércoles 17 de junio de 2026 a los 93 años en la ciudad de Crespo, generando profundo pesar en la comunidad entrerriana y en el ámbito cultural del litoral.
- Reconocida como la musa inspiradora de la emblemática "Canción de cuna costera" de Linares Cardozo, su figura quedó ligada de manera indeleble a la identidad del río Paraná y sus habitantes.
- Sus restos serán cremados y sus cenizas esparcidas en su lugar de nacimiento, Colón, Entre Ríos, cumpliendo así su deseo final de regresar simbólicamente al paisaje que la vio nacer.
La Madre Costera, Dominga Ayala de Almada, murió este miércoles 17 de junio de 2026 a los 93 años en la ciudad de Crespo, generando profundo pesar en la comunidad entrerriana y en el ámbito cultural del litoral. Reconocida como la musa inspiradora de la emblemática "Canción de cuna costera" de Linares Cardozo, su figura quedó ligada de manera indeleble a la identidad del río Paraná y sus habitantes.
Su fallecimiento marca el cierre de una vida atravesada por la historia del río, la pesca y la cultura popular del litoral, donde se convirtió en símbolo de una forma de vida sencilla pero profundamente arraigada a la naturaleza y la tradición. Por expreso pedido suyo, no será velada. Sus restos serán cremados y sus cenizas esparcidas en su lugar de nacimiento, Colón, Entre Ríos, cumpliendo así su deseo final de regresar simbólicamente al paisaje que la vio nacer.
Natividad Dominga Ayala, su nombre completo, nació en 1932 y pasó su infancia en zonas ribereñas del litoral. Su historia estuvo atravesada por el trabajo familiar ligado al río y la pesca, así como por las dificultades propias de vivir en contacto permanente con las crecidas del Paraná. En una entrevista recordó su niñez con claridad: “Viví mis primeros años en Colón, frente a Paysandú, en una isla llamada Caridad.
Mi padre cuidaba hacienda, era pescador y abastecía de pescado a los barcos de trasbordo”, relató, dejando entrever el profundo vínculo de su familia con la vida fluvial. También evocó las dificultades de aquel entorno: “Cuando el río crecía fuerte, de día o de noche, teníamos que juntar lo imprescindible e irnos a la ciudad hasta que todo pasara”, contó, reflejando la incertidumbre constante que marcaba la vida en las islas del litoral.
La figura de Dominga trascendió su historia personal para convertirse en inspiración de una de las obras más emblemáticas de la música entrerriana: la Canción de cuna costera, compuesta por el poeta y músico Linares Cardozo. En esa pieza, la vida cotidiana de las familias ribereñas quedó inmortalizada a través de imágenes de ternura y esfuerzo, publicó FM Estación Plus Crespo.
“Allá en el rancho la madre / mece con tierna emoción / una cunita de sauce / entonando esta canción”, dice parte de la letra que la tuvo como referencia viva, convirtiéndola en un símbolo cultural del litoral argentino. Con su partida, Crespo y toda la provincia de Entre Ríos despiden a una mujer que representó la memoria viva del río Paraná, dejando una huella profunda en la identidad cultural de la región y en el recuerdo de quienes la conocieron o la escucharon a través de su historia.
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