Claves
- Las víctimas tenían entre 22 y 42 años y todas conocían a los femicidas, uno de los cuales se suicidó después del crimen.
- Cuáles son las herramientas de la Justicia para prevenir y atender la violencia de género.
- De acuerdo con el relevamiento realizado por la OM, desde el 1º de enero y hasta el 31 de diciembre de 2025 se registraron en Entre Ríos dos víctimas de femicidio directo y una víctima de femicidio vinculado.
Las víctimas tenían entre 22 y 42 años y todas conocían a los femicidas, uno de los cuales se suicidó después del crimen. Cuáles son las herramientas de la Justicia para prevenir y atender la violencia de género. En el marco de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, que se recuerda cada 3 de junio en todo el país, el Poder Judicial de Entre Ríos, a través de la Oficina de la Mujer (OM), dio a conocer datos estadísticos sobre los femicidios registrados en la provincia durante 2025.
El propósito del informe es “visibilizar una problemática que continúa afectando a miles de mujeres y reafirmar el compromiso institucional del Poder Judicial con la prevención, el abordaje y el acceso a la justicia de quienes atraviesan situaciones de violencia por motivos de género”, comunicaron desde Tribunales.
De acuerdo con el relevamiento realizado por la OM, desde el 1º de enero y hasta el 31 de diciembre de 2025 se registraron en Entre Ríos dos víctimas de femicidio directo y una víctima de femicidio vinculado. Esta categoría que comprende otras muertes violentas asociadas a contextos de violencia de género. Las víctimas tenían entre 22 y 42 años de edad.
Los hechos sucedieron en distintos puntos de la provincia: en las ciudades de Victoria, Estancia Grande (departamento Concordia) y Gobernador Mansilla (departamento Tala). En cuanto al lugar de ocurrencia, uno tuvo lugar en un espacio público, otro en la vivienda de la víctima y el tercero en una zona rural. Los registros indican además que dos niñas y/o niños quedaron sin sus madres como consecuencia de estos crímenes.
En relación con los medios empleados para cometer los hechos, se identificó un caso con arma de fuego, otro con arma blanca y un tercero mediante el uso de fuerza física. El análisis de la información permite advertir que todas las víctimas conocían a su agresor, mientras que en el 80% de los casos existía o había existido una relación afectiva o sentimental entre la víctima y el femicida.
Estos datos reflejan una característica recurrente de las violencias extremas por motivos de género: su ocurrencia en ámbitos de cercanía y confianza. Asimismo, se observó que en dos de los casos no existían medidas judiciales de protección previas. En el restante, el agresor registraba una condena condicional dictada en el marco de un juicio abreviado. Uno de los femicidas se suicidó luego de cometer el hecho y los otros dos permanecen privados de libertad en una unidad penal.
Fernanda Baima, directora de la OM destacó que la información estadística constituye una herramienta fundamental para el diseño de políticas públicas, la protección de las víctimas y el acceso a la justicia y permiten conocer la magnitud de la problemática, identificar patrones de riesgo y mejorar las respuestas institucionales destinadas a la defensa de los derechos de las víctimas. Y, en el marco de la consigna “Vivas nos queremos.
Ni una muerta más”, la OM reafirma su deber con la construcción de una justicia cada vez más cercana, sensible y eficaz en la prevención, detección temprana y abordaje de las violencias por motivos de género.
A través de la capacitación permanente, la producción de información estratégica, la articulación interinstitucional y el fortalecimiento de herramientas de protección para mujeres y personas en situación de vulnerabilidad, el Poder Judicial trabaja de manera sostenida para contribuir a una sociedad libre de violencias, donde cada mujer pueda ejercer plenamente sus derechos y desarrollar su proyecto de vida en condiciones de igualdad, dignidad y seguridad.
Por su parte, la directora de la Oficina de Violencia de Género (OVG), Sofía Uranga, sostuvo que el organismo ratifica su compromiso con el acceso a la justicia, la transparencia y la protección de las mujeres, sus hijas e hijos y precisa que la producción de información propia y la difusión de estadísticas no solo cumple con un deber institucional: busca visibilizar la urgencia de continuar trabajando en la prevención y erradicación de la violencia de género en nuestra provincia.
El sostenimiento del Centro Judicial de Género —desde una perspectiva de transversalización y de intervención concreta— es una decisión estratégica del Poder Judicial para profundizar las políticas necesarias que garanticen una vida libre de violencias.
Tras más de una década de trabajo sostenido, esa política ha tomado nuevo impulso con la creación del Sistema Integral de Abordaje de las Violencias( SIAV,) herramienta que fortalecerá la capacidad de respuesta de los operadores judiciales en todo el territorio provincial e igualará el acceso a la justicia en materia de violencia de género. “Identificar riesgos e intervenir a tiempo es condición indispensable para prevenir la violencia extrema.
El Estado actúa; la sociedad también es convocada a hacerlo, y fechas como la de hoy son expresión de ese compromiso colectivo”, concluyó Uranga, quien recientemente asumió en el cargo tras atravesar las instancias de una convocatoria para tal función en el Poder Judicial.
Delta