Claves
- El obispo castrense Santiago Olivera, en comunicación con RADIO LA VOZ, hizo referencia a los preparativos para la visita del Papa León XIV.
- “Era un secreto a voces la posibilidad de que el Papa venga y tuve la posibilidad de saludarlo en la audiencia que con militares que están en Chipre tuvimos”, dijo Olivera.
- Hay varios obispados castrenses en el mundo que acompañamos a los hombres y mujeres en su servicio, en su entrega y en todo lo que supone estar donde ellos están”, explicó Olivera.
El obispo castrense Santiago Olivera, en comunicación con RADIO LA VOZ, hizo referencia a los preparativos para la visita del Papa León XIV. “Era un secreto a voces la posibilidad de que el Papa venga y tuve la posibilidad de saludarlo en la audiencia que con militares que están en Chipre tuvimos”, dijo Olivera.
Sobre el ejercicio pastoral del obispado castrense, señaló: “Estamos cumpliendo 69 años de este acuerdo, es la atención espiritual de los hombres y mujeres y sus familias de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Federales de Seguridad por lo que significa abrazar una vocación en la que están dispuestos a entregar la vida y también a perder cuando uno está en guerra o los miembros policiales.
Hay varios obispados castrenses en el mundo que acompañamos a los hombres y mujeres en su servicio, en su entrega y en todo lo que supone estar donde ellos están”, explicó Olivera. En el obispado castrense “tenemos actualmente cinco seminaristas, un diácono transitorio. La vocación castrense es una vocación a la vocación sacerdotal, es distinto ser un cura en una parroquia que ser sacerdote castrense, estamos donde están ellos, que muchas veces tienen que ir al despliegue, al terreno.
Es una diócesis personal, artesanal, ser obispo en tiempos de paz es una cosa y en tiempos de dificultades es otra”. “De Enrique Shaw estamos esperando la fecha de la beatificación, iba a ser este año, pero esperando si el Papa venía quedamos para el año que viene, pero ya está todo el proceso terminado. Hay que rezar para que aparezca otro milagro y pueda ser santo pronto.
Larrabure está ya el proceso diocesano terminado y esperamos que en Roma siga el proceso para ver si lo consideran mártir; puede ser factible porque entregó su vida, lo asesinaron, le ofrecían la libertad a cambio de trabajar para el ERP y él no quiso, dijo la libertad a ese precio no”, manifestó. Respecto a qué Papa podemos mirar los argentinos y qué Argentina recibirá al Papa, afirmó: “recibimos a un hombre de Dios, a un Papa para nuestro tiempo.
El Papa León tiene lo mejor de Benedicto, lo mejor de Francisco, en una síntesis muy importante, es un hombre con una profundidad agustiniana, que tiene experiencia de mando, fue general de los Agustinos, pero también es un pastor”. “El Papa encontrará una Argentina a veces dolida, herida, con grietas, separaciones. Es muy importante que preparemos el corazón para que la voz del Papa sea una voz que cada uno debe escuchar. Podemos aportar para un país mejor, más fraterno, más inclusivo, más justo.
No tenemos que esperar del Papa soluciones mágicas, nosotros vamos a ser protagonistas”.
Delta


