Con el calendario electoral de 2027 cada vez más cerca y a las puertas de eliminar las PASO, el escenario político entrerriano intenta reordenarse. Mientras Rogelio Frigerio aún no confirmó oficialmente si buscará su reelección ni da indicios de quién encabezará la disputa oficialista en Paraná, el peronismo enfrenta un desafío electoral con un candidato debilitado y sin consenso, Juan José Bahillo.
Por otro lado, Daniel Rossi ratificó que competirá por fuera del PJ, y Julio Solanas comenzó a recorrer los barrios de Paraná con la intención de disputar la candidatura municipal a Rosario Romero, quien buscaría un nuevo mandato. La discusión ya no pasa solamente por quiénes serán los candidatos, sino también por cómo se resolverán las diferencias partidarias si finalmente desaparecen las primarias y se adelantan las elecciones.
El escenario electoral de Entre Ríos comenzó a acelerarse en las últimas semanas. La posibilidad de que los comicios provinciales se realicen en mayo de 2027, en lugar de octubre, y la intención del gobierno de Rogelio Frigerio de impulsar la eliminación de las PASO modifican los tiempos de la política y obligan a los partidos a apurar definiciones. La discusión sobre el calendario electoral y el proyecto para suprimir las primarias todavía debe atravesar las instancias institucionales correspondientes.
La modificación no sería menor. Sin PASO, las fuerzas políticas perderían el mecanismo de competencia abierta que permite que distintos sectores de un mismo espacio disputen candidaturas en una elección general. En ese contexto, las decisiones podrían trasladarse a las mesas de negociación, a los acuerdos entre dirigentes y a las conducciones partidarias.
Para el peronismo entrerriano, que viene atravesando diferencias internas y cuestionamientos sobre la legitimidad de sus mecanismos de selección, la eventual reforma representa un desafío adicional: deberá encontrar una forma de ordenar sus candidaturas sin profundizar las fracturas.
En el oficialismo provincial, Frigerio tampoco despeja todavía todas las incógnitas. El gobernador manifestó públicamente que aún no tomó una decisión sobre una eventual candidatura para un segundo mandato. Durante una actividad en Concordia, volvió a referirse a su futuro político y sostuvo que le dan ganas de completar proyectos que todavía están pendientes, aunque aclaró que no había resuelto si buscará la reelección.
Sin embargo son muchas las voces autorizadas que ya lo proclaman como candidato, como el intendente de Concordia, Francisco Azcué, quien afirmó: «los entrerrianos necesitamos que el gobernador Rogelio Frigerio sea reelecto».
La indefinición provincial también se proyecta sobre Paraná, más allá de las aspiraciones de algunos dirigentes para disputar la Intendencia. Uno de ellos es Emanuel Gainza, actual secretario de Modernización de la provincia, quien ya compitió en 2023 y quedó detrás de Rosario Romero, aunque hasta el momento no existe una proclamación pública de Frigerio que lo ubique como candidato elegido.
Otro nombre mencionado es el del ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Boleas, quien ocupa esa cartera desde septiembre de 2026. Su posición dentro del gabinete provincial lo coloca entre los dirigentes que pueden ser mencionados en las conversaciones sobre el futuro político del oficialismo, y la candidatura a l intendencia le calzaría bien por provenir del radicalismo tradicional. Según habría dejado trascender en su círculo más íntimo que él iba a estar donde el gobernador lo necesite.
Otro aspirante es Manuel Tennen, presidente municipal de Villa Urquiza, quien con distintas reuniones viene buscando el apoyo de sectores del radicalismo local y provincial para ser el candidato del oficialismo en Paraná. En el escenario que se está construyendo, no se descarta que algunos dirigentes que no consigan encabezar una propuesta municipal busquen lugares en las listas legislativas.
La falta de una definición pública de Frigerio en un lugar clave y estratégico como la capital provincial, pensando también en el 2031 para que no le ocurra lo que a sus antecesores, mantiene abierto un interrogante sobre dónde caerá la bendición y quién le generará más confianza (antecedentes para preocuparse sobran). Por lo pronto, mantiene una excelente relación con la intendenta Rosario Romero, que hace acordar a la que tenía Busti con Varisco.
Del otro lado, el Partido Justicialista tampoco consigue ordenar su escenario provincial. Rosario Romero fue orientando su proyecto hacia la continuidad en Paraná y manifestó que se siente bien al frente de la Municipalidad. En sus declaraciones públicas habló de la necesidad de fortalecer la gestión local y de trabajar en la construcción política provincial, sin anunciar una candidatura a la Gobernación.
Más recientemente, su posible búsqueda de la reelección tomó mayor consistencia, incluso con la posibilidad de repetir la fórmula junto al viceintendente David Cáceres.
En ese contexto, Juan José Bahillo aparece como el candidato del PJ provincial. La cuestión es que Bahillo deberá construir respaldo más allá de las conversaciones dirigenciales. Su nombre aparece en un escenario donde el peronismo todavía no definió un mecanismo de selección ni logró establecer una conducción política capaz de ordenar a todos los sectores. Ante esto, algunos referentes plantean la necesidad de buscar alternativas con presencia territorial y experiencia de gestión municipal.
Entre los nombres que surgen en esa discusión está Gustavo Bastián, intendente de San José, quien también expresó su intención de competir por la gobernación.
A esa situación se suma un factor que modifica de manera directa el mapa del peronismo: Domingo Daniel Rossi, intendente de Santa Elena, confirmó que buscará competir por la Gobernación en 2027, pero por fuera de la estructura tradicional del PJ. Después de su expulsión del partido, Rossi avanzó en la construcción de un espacio propio denominado Hacer Futuro; y aunque su principal bastión electoral está en el peronismo, pretende reunir a vecinalistas, radicales e independientes.
El intendente ratificó públicamente su intención de competir y sostiene que está trabajando en el armado de una propuesta provincial.
El interrogante es si el PJ permitiría la competencia interna. La experiencia de 2025 dejó un antecedente que todavía pesa sobre la discusión interna. Para las elecciones legislativas nacionales de ese año se presentaron cinco listas dentro del justicialismo entrerriano: una oficial y cuatro opositoras. Estas cuatro alternativas fueron presentadas para competir, pero no todas llegaron a la elección.
El 9 de junio de 2025, la Junta Electoral del PJ resolvió rechazar cuatro de las cinco listas por observaciones vinculadas a los avales y dejó en pie únicamente a Desafío Peronista, la nómina de Bahl y Michel. Las demás quedaron fuera de competencia tras la resolución del congreso partidario que era presidido por el intendente de Colonia Avellaneda, Ariel Weiss, hoy uno de los mayores referentes del PJ departamental, cuya foto seguramente estará en la Boleta Única de Papel (BUP) en mayo del año que viene.
La eventual eliminación de las PASO agrega presión sobre todos los espacios. Con una reforma aprobada y las elecciones adelantadas, los partidos tendrán menos tiempo para resolver sus diferencias y presentar listas. En el PJ, la disputa entre Romero y Solanas (si hay internas) puede convertirse en una prueba de cómo se administran las diferencias internas.
La política entrerriana está entrando, así, en una etapa de definiciones anticipadas. Todavía no hay listas oficializadas ni un calendario electoral definitivo, pero los movimientos ya comenzaron. El oficialismo debe resolver su estrategia de continuidad, y el peronismo enfrenta un escenario muy complicado, atrincherándose en sus localidades.
Delta


