Claves
- El avance de esta especie genera una peligrosidad para el ecosistema de las especies autóctonas.
- La Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru) había puesto de manifiesto su preocupación y también ordenó que estos ejemplares no sean devueltos al agua, ya que representa un peligro a la biodiversidad.
- De hecho, desde el organismo remarcaron el aumento significativo en los tramos medio e inferior del río Uruguay durante el año pasado.
Se trata de una especie originaria de Asia y desde Caru se solicitan que no lo devuelvan al río Uruguay, debido a su alta reproducción. El avance de esta especie genera una peligrosidad para el ecosistema de las especies autóctonas.
En los últimos meses se presentó una preocupación en los pescadores aficionados como en los guías de pesca en la costa del río Uruguay debido a la reproducción sin control que están teniendo respecto a la especie carpas asiáticas, lo que representa una problemática al ecosistema regional y a la falta de alimento a los peces autóctonos de la zona. Peces carpas en el río Uruguay.
La Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru) había puesto de manifiesto su preocupación y también ordenó que estos ejemplares no sean devueltos al agua, ya que representa un peligro a la biodiversidad. De hecho, desde el organismo remarcaron el aumento significativo en los tramos medio e inferior del río Uruguay durante el año pasado. Precisamente, las especies detectadas son la carpa plateada (Hypophthalmichthys molitrix) y la carpa cabezona (Hypophthalmichthys nobilis), ambas consideradas exóticas invasoras.
Con el objetivo de preservar el ecosistema y la recolección de información se solicitó que “se exhorta a la población usuaria del río que, ante la captura de ejemplares de carpas asiáticas, no los devuelva al agua y comunique la situación a la institución, procurando, de ser posible, preservar el ejemplar entero, a efectos de contribuir al relevamiento técnico y al análisis científico de la especie”.
Desde la entidad también informaron que la carpa cabezona (Hypophthalmichthys nobilis), puede llegar a medir más de 1 metro de longitud y a pesar 40 kilogramos, mientras que “es reconocible por su gran cabeza, ojos en posición mediaventral y largo de aletas pectorales extendidas alcanzando la base de las aletas pélvicas”.
Por su parte, la carpa plateada (Hypophthalmichthys molitrix) puede crecer a tamaños de más de 1 metro de longitud y pesar 50 kilogramos y “es también filtradora, alimentándose principalmente de fitoplancton”. El registro oficial destaca que esta última especie fue reportada por primera vez en la cuenca del río de la Plata en 1998, mientras que su presencia fue esporádica hasta 2023. “Tenemos una gran preocupación si es que se propaga porque se alimenta de los huevos que depositan las otras especies.
Estos peces se ven en arroyos y lagunas y se van propagando. Todas las especies que están en agua se reproducen, tenemos la incertidumbre de cuántos ejemplares hay del otro lado de la represa. Consideramos que estos ejemplares pudieron haber llegado con motivo de las crecientes que tuvo el río Uruguay”, explicó el guía Alberto Alonso. “Sufrimos mucha depredación en el río y va a ser un problema si se sigue reproduciendo.
Se alimentan de los huevos de la boga, dorado y surubí”, precisó el trabajador, quien remarcó que fueron muchos los ejemplares que fueron pescados en el último tiempo. Desde la Coordinación de Pesca de Caru también explicaron que “su aparición en el Río Uruguay, puede deberse a escapes de criaderos ubicados en la cuenca del Río de la Plata, ya que son especies capaces de desplazarse grandes distancias.
Es recomendable que, ante la captura de especies exóticas potencialmente invasoras, se proceda a la pronta remoción de las mismas del curso de agua”. Consultado ante cuál podría ser el depredador natural se mencionó que “el dorado podría ser y seguramente lo va a depredar”, pero se trata de un pez que se reproduce mucho y, a su vez, va comiendo toda la postura (los huevos) que producen el dorado, la boga y todas las especies de la zona.
El avance de estas carpas obedece a que estos peces tienen una alta capacidad reproductiva y gran consumo de alimento en suspensión, lo que afecta directamente a otras especies. La preocupación es visible ya sea desde los aficionados, como guías de pesca que pidieron mayores controles para evitar su rápida reproducción y que pueden llegar a modificar el hábitat de muchas especies nativas.
Delta