Claves
- La medida fue dispuesta por el Juzgado Federal de Primera Instancia de Concordia, que además ordenó millonarios embargos sobre los bienes de los acusados.
- Entre los procesados se encuentra Carlos Manuel Fiordelino, de 53 años y oriundo de Rosario, quien ya registraba antecedentes por narcotráfico y portación de arma de guerra.
- Al momento de su detención se encontraba cumpliendo libertad condicional luego de una condena de 14 años de prisión por delitos vinculados al tráfico de estupefacientes.
La prisión preventiva por transporte de 260 kilos de cocaína quedó firme para los tres imputados en la causa que investiga el traslado de un importante cargamento de droga secuestrado el pasado 28 de mayo en el departamento Feliciano. La medida fue dispuesta por el Juzgado Federal de Primera Instancia de Concordia, que además ordenó millonarios embargos sobre los bienes de los acusados.
La resolución judicial marcó un avance clave en la investigación iniciada tras el operativo desarrollado sobre la Ruta Provincial Nº 28, donde personal policial interceptó un vehículo que transportaba 260 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Entre los procesados se encuentra Carlos Manuel Fiordelino, de 53 años y oriundo de Rosario, quien ya registraba antecedentes por narcotráfico y portación de arma de guerra.
Al momento de su detención se encontraba cumpliendo libertad condicional luego de una condena de 14 años de prisión por delitos vinculados al tráfico de estupefacientes. Fiordelino viajaba junto a Benjamín Ariel Maciel, de 19 años, a bordo de un Mercedes Benz C200 Avantgarde que circulaba en sentido norte-sur cuando fue detenido para un control de rutina en el Puesto Caminero Puente de Hierro.
Según surge de la investigación, durante la inspección se produjo una maniobra que permitió a los ocupantes volver al vehículo y emprender una fuga a alta velocidad. La situación derivó en un operativo cerrojo desplegado por la Policía de Entre Ríos para impedir que abandonaran la zona. La persecución concluyó en la intersección de dos rutas provinciales, donde el automóvil fue finalmente interceptado luego de recorrer varios kilómetros con una cubierta dañada.
Durante la huida, los sospechosos habrían descartado 250 paquetes de cocaína entre la vegetación ubicada a la vera del camino. Junto al cargamento también fueron secuestrados una pistola semiautomática calibre 9 milímetros, cargadores y municiones, elementos que quedaron incorporados a la causa judicial. La investigación continuó al día siguiente con un allanamiento realizado en una vivienda de la localidad correntina de Itatí. Allí fue detenida Sebastiana Beatriz Brítez, de 41 años y madre de Maciel.
Durante el procedimiento, los investigadores encontraron cocaína en distintos formatos, parte de ella fraccionada en envoltorios individuales y otra cantidad compactada. Además, secuestraron una balanza digital y una importante suma de dinero en efectivo. De acuerdo con la resolución firmada por la jueza Analía Ramponi, los elementos hallados permitieron concluir, en esta etapa de la investigación, que la sustancia estaba destinada a la comercialización y no al consumo personal.
Por ese motivo, Brítez fue procesada como autora del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. En el caso de Fiordelino y Maciel, ambos fueron procesados como coautores del delito de transporte de estupefacientes en concurso real con tenencia ilegítima de arma de fuego.
Para Fiordelino, además, la magistrada sumó la imputación por desobediencia a la autoridad, al considerar acreditado que su accionar durante el control policial tuvo relevancia penal al frustrar deliberadamente la inspección mediante la fuga. La jueza fundamentó la prisión preventiva en la gravedad de los hechos investigados, las elevadas penas previstas para este tipo de delitos y los riesgos procesales existentes.
También tuvo en cuenta la reincidencia de algunos de los imputados y la insuficiencia de arraigo para neutralizar un eventual riesgo de fuga. Junto con los procesamientos, la Justicia dispuso importantes medidas patrimoniales para asegurar eventuales responsabilidades futuras. Fiordelino y Maciel fueron alcanzados por embargos de 100 millones de pesos cada uno, mientras que sobre Brítez se fijó un embargo de seis millones de pesos.
La resolución establece que los acusados cuentan con cinco días hábiles para ofrecer bienes suficientes que permitan garantizar el cumplimiento de las medidas dispuestas. En caso contrario, podría ordenarse una inhibición general de bienes. Entre los elementos alcanzados por la medida figura el Mercedes Benz utilizado para transportar la droga. El vehículo quedó secuestrado en el marco de la política de recupero de activos impulsada por la Justicia Federal.
De avanzar la causa hacia una condena, el automóvil podría ser decomisado y destinado a fines de utilidad pública, una herramienta que busca impedir que los bienes utilizados por organizaciones criminales continúen integrando sus estructuras económicas.
La investigación destacó además el trabajo realizado por la Policía de Entre Ríos, que intervino desde el control vehicular inicial hasta los rastrillajes posteriores que permitieron recuperar la totalidad del cargamento descartado durante la fuga, uno de los mayores secuestros de cocaína registrados en los últimos tiempos en el norte entrerriano.
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