Claves
- Lothar Matthäus lanzó un contundente mensaje: “Hay mucho que analizar, tanto dentro como fuera del campo.
- Hubo problemas relacionados con las esposas, las familias, los vuelos y la organización en general”.
- El ex jugador relató que el ambiente en la concentración de Alemania se vio afectado por tensiones derivadas de la política de acceso de familiares al cuartel general de la selección.
La gloria alemana Lothar Matthäus sacó a la luz los conflictos que sacudieron al plantel durante la Copa del Mundo La eliminación de Alemania en el Mundial 2026 tras la derrota frente a Paraguay ha desatado una ola de autocrítica en el fútbol germano. Entre las voces más influyentes, las declaraciones de Lothar Matthäus en su programa en Bild Lothar geht los (Lothar se desahoga) han generado repercusión al revelar supuestos conflictos internos y falta de enfoque deportivo en el equipo durante el torneo.
El ex capitán y referente histórico de la selección apuntó a la gestión del grupo y, especialmente, a la presencia de familiares en la concentración como uno de los factores que alteraron la armonía y la concentración del plantel. Lothar Matthäus lanzó un contundente mensaje: “Hay mucho que analizar, tanto dentro como fuera del campo. Hubo problemas relacionados con las esposas, las familias, los vuelos y la organización en general”.
El ex jugador relató que el ambiente en la concentración de Alemania se vio afectado por tensiones derivadas de la política de acceso de familiares al cuartel general de la selección. “No entiendo por qué las familias tienen que estar presentes desde el comienzo del torneo”, expresó Matthäus, quien remarcó que estos temas se convirtieron en motivo de conversación y molestia entre los jugadores, según detalló el portal alemán Bild.
El histórico futbolista describió situaciones concretas que generaron malestar en el grupo. Algunos futbolistas pudieron recibir a sus madres en vuelos privados, mientras que otros solo contaron con la autorización para que viajen sus esposas e hijos. Hubo quienes, en cambio, debieron recurrir a vuelos comerciales para que sus familiares pudieran acompañarlos.
Estas diferencias, según Matthäus, provocaron “enojo y descontento” que nunca trascendieron a los medios, pero sí influyeron en la convivencia diaria del equipo. “Luego se habló de opciones de viaje, de reservas de hotel. Todo eso fue tema de conversación dentro del equipo. Nunca salió en los medios, pero sé que fue un tema de discusión”, añadió. “En definitiva, existió una agitación considerable que no se reflejó hacia el exterior. El enfoque simplemente no estuvo puesto en el Mundial.
Siempre había un día libre para la familia y después otro más”. El ex capitán consideró que la organización permitió el acceso de los familiares demasiado pronto: “Ni siquiera llevaban dos semanas en Estados Unidos y ya estaban allí las familias. Podrían haber llegado recién en los cuartos de final, cuando el equipo hubiera logrado algo importante”.
Matthäus incluso develó que hubo tensiones dentro del vestuario del seleccionado alemán durante la Copa del Mundo: “Un jugador estaba enfadado con otro porque a la madre de uno se le permitió viajar en avión, mientras que a la esposa e hijos de otro se les permitió hacerlo. Los demás tuvieron que tomar un vuelo comercial”. Die Mannschaft, pese a que supo ser campeona del mundo en cuatro oportunidades, desde el Mundial 2014 (le ganó la final a Argentina) que no logra meterse en octavos de final.
Tanto en Rusia 2018 como en Qatar 2022 fue eliminada en fase de grupos, mientras que en Estados Unidos, Canadá y México 2026 sucumbió en 16avos. La de Matthäus no es una palabra cualquiera para el fútbol alemán. El ex centrocampista de 65 años fue campeón del mundo en 1990, pero además fue parte fundamental de los subcampeonatos de 1982 y 1986. Más allá de que integró los planteles de 1994 y 1998, Lothar le dio al país también la Eurocopa de 1980.
En una columna que publicó en Bild días antes de la Copa del Mundo, advirtió: “Ya me han preguntado varias veces si veo potencial de conflicto en la plantilla de Nagelsmann. Hay que mencionar a Antonio Rüdiger, que en varias ocasiones ha hecho cosas que han dado lugar a titulares que nadie necesita ni quiere leer. Tiene que controlarse a la perfección durante el Mundial”.
Y alertó sobre un problema entre los arqueros: “Neuer y Nübel no se caen bien, eso se vio tras la final de la Copa de Alemania, y ya se sabe desde hace tiempo. Julian Nagelsmann también sabe que ambos son rivales acérrimos”. Al clima de tensión interna se sumó la polémica por la entrevista que protagonizó el entrenador Julian Nagelsmann tras la eliminación.
La conversación en vivo con la periodista Lili Engels de la cadena ZDF estuvo marcada por respuestas cortantes y una evidente incomodidad del director técnico al ser consultado sobre su continuidad. Nagelsmann afirmó: “Estoy disponible. Si la DFB quiere que lo haga, entrenaré a la selección para la Eurocopa 2028. Si no, tendrán que decírmelo”. Su actitud, descrita como defensiva y carente de autocrítica, generó malestar en la prensa alemana y reavivó el debate sobre el liderazgo en el seleccionado.
El presidente de la Federación Alemana de Fútbol confirmó que el futuro del técnico se analizará en los próximos días, mientras el equipo permanece a la espera de definiciones. En las horas posteriores a la eliminación, se sumó otro foco de controversia relacionado con la tanda de penales. La prensa alemana puso la lupa en la actitud del experimentado mediocampista Leon Goretzka, quien evitó asumir la responsabilidad de lanzar uno de los penales decisivos ante Paraguay.
Las imágenes televisivas mostraron al capitán Joshua Kimmich organizando el orden de los lanzadores y consultando a Goretzka, quien no manifestó disposición para ejecutar el disparo. Finalmente, el defensor Jonathan Tah fue el encargado del sexto penal, a pesar de no contar con experiencia en esa instancia, y falló su remate.
Según medios alemanes, “no todos los jugadores quisieron asumir la responsabilidad”, lo que profundizó el debate sobre la mentalidad y el liderazgo dentro del plantel en momentos clave del torneo. La autocrítica también marcó las declaraciones públicas tras el encuentro. El técnico Julian Nagelsmann fue directo: “Si te elimina Paraguay, no sos un equipo de primer nivel. Ya no”.
Por su parte, el capitán Joshua Kimmich reconoció ante la prensa que la selección no estuvo a la altura en ningún partido decisivo y asumió la responsabilidad sin buscar excusas externas: “Somos los jugadores quienes lo echamos a perder, no el entrenador, los medios, el árbitro o el rival”. Ambos coincidieron en la necesidad de una reflexión profunda y en la obligación de recuperar el prestigio perdido del fútbol alemán en las próximas competencias.
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