Claves
- Las denuncias sobre luminarias “inservibles”, “porquerías” y materiales que habrían generado problemas en Victoria no solo golpean políticamente a Rosario Romero.
- También empiezan a instalar una pregunta incómoda: si se comprueba perjuicio económico, ¿puede este convenio traerle consecuencias penales a la intendenta de Paraná?
- La comparación con el urribarrismo ya empezó a aparecer en voz baja dentro del propio peronismo entrerriano.
Las denuncias sobre luminarias “inservibles”, “porquerías” y materiales que habrían generado problemas en Victoria no solo golpean políticamente a Rosario Romero. También empiezan a instalar una pregunta incómoda: si se comprueba perjuicio económico, ¿puede este convenio traerle consecuencias penales a la intendenta de Paraná? La comparación con el urribarrismo ya empezó a aparecer en voz baja dentro del propio peronismo entrerriano. Y no por casualidad.
Porque cuando el Estado comienza a mover bienes públicos entre municipios sin explicaciones claras, cuando aparecen funcionarios traídos desde Paraná, acuerdos políticos cruzados y materiales cuestionados por trabajadores y vecinos, el tema deja de ser solamente administrativo. Pasa a ser potencialmente judicial. En Victoria ya se habla de luminarias que “no sirven”, de equipamiento que habría llegado en malas condiciones y de un convenio que muchos consideran inexplicable.
Y si mañana aparece documentación técnica, valuaciones dudosas o un perjuicio económico concreto para el municipio, la situación puede escalar rápidamente. La pregunta entonces empieza a tomar otra dimensión: Nadie puede afirmarlo hoy. Pero tampoco puede descartarse.
Porque en Entre Ríos ya existe un antecedente claro: muchas de las causas más graves de corrupción comenzaron como convenios administrativos aparentemente menores, cuestionamientos periodísticos o denuncias opositoras que al principio parecían simples peleas políticas. Después llegaron: El problema para Romero es que este tema toca un punto extremadamente sensible: el uso de recursos públicos en medio de acuerdos políticos.
Y peor todavía: aparece asociado a una ciudad como Victoria, donde crece la sensación de que dirigentes de Paraná deciden sobre bienes, funcionarios y convenios sin conocer la realidad local. Por eso la discusión ya no es solamente si las luminarias funcionaban o no. La discusión empieza a ser otra: Y si esa pregunta sigue creciendo, Rosario Romero puede quedar seriamente expuesta. Web:
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