viernes, 26 de junio de 2026
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Quirno dijo que “Malvinas trasciende a los gobiernos” y pidió reanudar las negociaciones con el Reino Unido

El canciller Pablo Quirno expuso sobre la cuestión Malvinas ante el comité especial de descolonización de la ONU para pedir, una vez más, reanudar las negociaciones con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago.

Publicado Por El HeraldoLectura 9 min
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Claves

  • Ese hecho fue el origen de una situación colonial que persiste hasta nuestros días.
  • La Argentina nunca prestó consentimiento a esa ocupación y mantuvo una protesta constante, pacífica y fundada en el derecho.Hace 60 años la Asamblea General adoptó la resolución 2065.
  • En cumplimiento de ese mandato, la Argentina y el Reino Unido negociaron durante 16 años; hubo reuniones, propuestas y diálogo diplomático.

El canciller Pablo Quirno expuso sobre la cuestión Malvinas ante el comité especial de descolonización de la ONU para pedir, una vez más, reanudar las negociaciones con el Reino Unido por la soberanía del archipiélago.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la Asamblea General de la OEA también adoptó por aclamación una declaración sobre la Cuestión Malvinas, sosteniendo que se trata de un tema de permanente interés hemisférico e impulsando a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones.Al respecto, el funcionario argentino se mostró agradecido con el comité y dijo que “la cuestión de las Islas Malvinas fue, es y será un tema central para todos los argentinos, tal como lo establece la Constitución Nacional, y su recuperación continúa siendo una prioridad para este Gobierno”.“Traigo ante este Comité Especial de Descolonización de la ONU la voz de la Argentina y de un pueblo que mantiene intacto un compromiso irrenunciable.

La República Argentina sostiene, con plena convicción histórica y jurídica, su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes, territorios que se encuentran ilegalmente ocupados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte desde 1833.Señora Presidenta, en 1833 el Reino Unido ocupó las islas mediante un acto de fuerza nunca consentido por mi país, quebró la integridad argentina, expulsó a las autoridades y a la población legítimamente establecida y procedió a poblar el territorio con sus propios colonos e impidió la radicación de ciudadanos argentinos.

Ese hecho fue el origen de una situación colonial que persiste hasta nuestros días. La Argentina nunca prestó consentimiento a esa ocupación y mantuvo una protesta constante, pacífica y fundada en el derecho.Hace 60 años la Asamblea General adoptó la resolución 2065. Allí reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y estableció que el camino para poner fin a esta situación colonial es la negociación bilateral teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas.

Esa resolución marcó un hito decisivo.La comunidad internacional reconoció que la cuestión Malvinas no podía quedar sepultada bajo el paso del tiempo y que la controversia exigía una solución pacífica basada en el diálogo y el derecho internacional. En cumplimiento de ese mandato, la Argentina y el Reino Unido negociaron durante 16 años; hubo reuniones, propuestas y diálogo diplomático.

Ese antecedente demostró que el camino señalado por las Naciones Unidas es posible cuando existe seriedad, decisión política y buena fe.El llamado a reanudar las negociaciones cuenta con un respaldo sostenido en distintos foros regionales y multilaterales.

Lo han expresado la Organización de los Estados Americanos, la Comunidad de Estados Americanos y Caribeños, los Estados parte del Mercosur y Estados asociados, la Cumbre Iberoamericana, la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 y China, entre otros.Señora Presidenta, el Reino Unido invoca en forma reiterada el principio de libre determinación de los pueblos para eludir el diálogo. La Argentina desea ser clara ante este comité.

Este principio esencial en tanto procesos de descolonización no resulta aplicable a la cuestión Malvinas. La Asamblea General ha reconocido el derecho a la libre determinación cuando entendió que ese principio correspondía al caso en examen. En la cuestión Malvinas, ninguna de sus resoluciones hizo referencia a los deseos de los habitantes ni al principio de libre determinación.

De hecho, en 1985 la Asamblea General rechazó por amplia mayoría dos intentos británicos de incorporar ese principio en la resolución correspondiente. La libre determinación requiere la existencia de un pueblo sujeto a dominación colonial con identidad étnica y cultural distinta a la de la potencia ocupante, conforme a la resolución 1541 de la Asamblea General.

En las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho; existe una población británica implantada por la potencia ocupante, luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos. La población total de las islas ronda los 3.000 habitantes, de los cuales menos de la mitad nació allí; a la vez, se encuentran destacados aproximadamente 1.200 soldados británicos.

Esa proporción revela el carácter estratégico y militarizado de la ocupación.Reconocer a los habitantes de las islas —a quienes el Reino Unido considera ciudadanos británicos plenos— sin la potestad civil sobre la condición jurídica del territorio que ocupan implicaría una interpretación errónea del principio de libre determinación. También resultaría contraria a la resolución 1514 y al derecho internacional en materia de descolonización.

En esa línea, la votación convocada por el Gobierno británico en 2013 carece de validez para esta organización. Fue realizada sin intervención de la Asamblea General y ningún Estado ni organismo internacional envió observadores electorales oficiales; no alteró la naturaleza de la disputa ni modificó las obligaciones pendientes.La posición argentina no supone indiferencia alguna respecto de los habitantes de las islas. La Constitución Nacional de mi país consagra el respeto a sus intereses y a su modo de vida.

La Argentina asume el mandato con seriedad, responsabilidad y un compromiso permanente con una solución pacífica y justa de esta controversia.Señora Presidenta, la persistencia de esta disputa impide que la relación entre Argentina y el Reino Unido alcance toda la profundidad que demanda la historia de ambos países. La Argentina aspira a construir un vínculo maduro y acorde a esa trayectoria compartida. Una relación de esa naturaleza exige abordar la cuestión central, exige hablar de soberanía.

Ese deber se vuelve más urgente ante actos unilaterales británicos en el área bajo disputa, contrarios a la resolución 31/49 de la Asamblea General. El Reino Unido mantiene una presencia militar desproporcionada en el Atlántico Sur con aproximadamente 1.200 efectivos en las islas; se trata de una fuerza equivalente a ser el 40% de la población del territorio.

Ese dato revela la magnitud de una militarización difícil de conciliar con el llamado permanente de las Naciones Unidas al diálogo y a la solución pacífica de la controversia.El Reino Unido también otorga de manera unilateral e ilegítima licencias y concesiones para la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables, incluidos hidrocarburos y recursos pesqueros en la zona en disputa.La Argentina ha denunciado esas acciones y continuará con todas las medidas legítimas a su alcance.

El episodio más preocupante se vincula con el eventual inicio de actividades de explotación de hidrocarburos en áreas bajo disputa. En diciembre de 2025 las ilegítimas acciones de Rockhopper Exploration plc y Navitas Petroleum Development Inc. realizaron anuncios relativos al desarrollo Sea Lion ubicado en la cuenca Malvinas Norte costa afuera de las Islas Malvinas. Ante la gravedad de esos anuncios, el Presidente de la Nación, Javier Milei, me instruyó a expresar el más enérgico rechazo de la República Argentina.

Por ello, en cumplimiento de ese mandato reitero ante este comité la determinación argentina de adoptar, conforme al derecho internacional, todas las medidas que estime necesarias para la plena salvaguarda de sus derechos e intereses soberanos.Los recursos del Atlántico Sur forman parte del patrimonio permanente de la República Argentina y también forman parte de las responsabilidades que nuestro país ejerce en una de las regiones estratégicas más relevantes del hemisferio sur.

Ninguna decisión unilateral puede transformar una ocupación ilegítima en un título válido ni desplazar el mandato de las Naciones Unidas.Señora Presidenta, la República Argentina reitera su plena disposición a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas con el Reino Unido conforme lo establece la resolución 2065. Nuestro país reafirma su compromiso con la solución pacífica de las controversias, con el multilateralismo eficaz y con un orden internacional basado en reglas.

Por esa razón, instamos al Reino Unido a asumir el mismo compromiso y a cumplir las obligaciones en materia de descolonización reflejadas en las resoluciones pertinentes de la Asamblea General y de este comité. La cuestión Malvinas interpela la conciencia de la comunidad internacional.

Casi dos siglos después de un acto de fuerza contra una joven nación en tiempos de paz, la potencia ocupante pretende legitimar jurídicamente una situación originada en un contexto de ocupación ilegal.Los argumentos esgrimidos por el Reino Unido para intentar justificar esta ocupación han cambiado con los años. El hecho que dio origen a esta controversia permanece inalterado. El derecho internacional no puede aceptar que el tiempo transforme una usurpación en soberanía.

Tampoco puede aceptar que una composición demográfica impuesta por el Reino Unido se utilice luego como un escudo para evitar la negociación. Allí reside el núcleo de esta situación colonial especial y particular.La Argentina llega ante este comité con la serenidad de quien sabe que su reclamo se apoya en la historia, en el derecho y en la justicia. También se presenta con la firmeza de una nación que respeta la paz y confía en la diplomacia como herramienta de encuentro.

Señora Presidenta, quiero expresar un agradecimiento especial a la República de Chile por haber presentado esta resolución. Ese gesto honra una tradición regional de apoyo a la solución pacífica de la cuestión Malvinas y reafirma la importancia del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación. También agradezco a todos los países que han coprotagonizado esta iniciativa y a los miembros de este comité por su labor sostenida.

Cada pronunciamiento de este órgano mantiene viva una responsabilidad esencial de las Naciones Unidas, que es poner fin al colonialismo y que exige constancia, coherencia y apego al derecho.Como ministro de Relaciones Exteriores de la República Argentina asumo con orgullo y responsabilidad la tarea de representar la voz de un país que aspira a recuperar el pleno ejercicio de soberanía sobre la totalidad de su territorio.La cuestión Malvinas trasciende gobiernos; es una causa nacional, una política de Estado y un compromiso que une a todas las generaciones de argentinos.

La Argentina continuará su camino con firmeza, templanza y una determinación inalterable de alcanzar una solución pacífica y definitiva a esta controversia. Reclamará al Reino Unido que retome las negociaciones de soberanía y utilizará las herramientas diplomáticas, jurídicas y políticas que ofrece el derecho internacional.

Lo hará porque la paz requiere derecho, lo hará porque la justicia requiere perseverancia, lo hará porque las Islas Malvinas laten para siempre en el corazón de nuestra nación: por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”. Agencia NA Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión