Claves
- La riqueza natural de Concepción del Uruguay puede descubrirse a pocos minutos del centro de la ciudad.
- “Lo que buscamos es que la gente conozca el lugar donde vive, que aprenda a observar y a valorar la naturaleza que tiene tan cerca”, señaló.
- Las caminatas están dirigidas a público de todas las edades y suelen contar con la participación de familias, niños, jóvenes y adultos.
La riqueza natural de Concepción del Uruguay puede descubrirse a pocos minutos del centro de la ciudad. Así lo asegura el guía naturalista Javier Acosta, impulsor de las propuestas de Senderos del Río, una iniciativa que busca acercar a vecinos y visitantes al patrimonio natural local mediante caminatas interpretativas y actividades de educación ambiental.
Durante una entrevista en el programa Rompiendo el Hielo, Acosta explicó que uno de los recorridos más convocantes se desarrolla en el Sendero Ingá, ubicado en el sector sur de la Isla del Puerto, un espacio protegido donde se combinan el turismo sustentable, la observación de fauna y el aprendizaje sobre los ecosistemas de la región. “Lo que buscamos es que la gente conozca el lugar donde vive, que aprenda a observar y a valorar la naturaleza que tiene tan cerca”, señaló.
Las caminatas están dirigidas a público de todas las edades y suelen contar con la participación de familias, niños, jóvenes y adultos. Durante los recorridos se identifican especies de flora y fauna, se explican las características de los ambientes naturales y se promueve una mirada más consciente sobre la conservación del entorno.
Acosta destacó especialmente el interés que despiertan estas actividades en los más pequeños, quienes encuentran en la naturaleza una experiencia distinta y complementaria a los aprendizajes escolares. En ese sentido, remarcó la importancia de fortalecer la educación ambiental y recordó que las escuelas pueden coordinar visitas y actividades específicas en contacto con los espacios naturales de la ciudad.
Uno de los ejes principales de las caminatas es la observación de aves, una práctica conocida entre naturalistas como “pajareada”. Según explicó Acosta, esta actividad permite desarrollar la atención y aprender a identificar especies a través de sus comportamientos, colores y cantos. “La idea es abrir los sentidos y prestar atención a cosas que muchas veces pasan desapercibidas. Cuando uno aprende a reconocer una especie, después la ve en cualquier lugar y la disfruta de otra manera”, expresó.
Durante los recorridos es frecuente observar cardenales, zorzales, chingolos, horneros y numerosas especies propias de la región. El guía adelantó además que trabaja en la organización de una nueva experiencia en los senderos naturales del Palacio San José, prevista tentativamente para el próximo 20 de junio. La actividad dependerá de las autorizaciones correspondientes debido a que el predio forma parte del sistema de Museos Históricos Nacionales.
Acosta destacó el valor ambiental del lugar, considerado uno de los sectores mejor conservados del ecosistema del Espinal, característico de la región entrerriana. Paralelamente, el naturalista desarrolla un taller sobre especies comestibles junto al Instituto Astronómico Argentino de Liga. La propuesta aborda el reconocimiento de plantas, hongos y otras especies aprovechables desde una perspectiva sustentable, combinando contenidos teóricos, salidas de campo y experiencias prácticas.
Durante la capacitación también se analizan problemáticas ambientales vinculadas a especies exóticas invasoras, como la acacia negra, cuya expansión genera preocupación por el desplazamiento de especies nativas en distintos sectores de la provincia. “Conocer nuestro patrimonio natural es el primer paso para cuidarlo”, resumió Acosta al destacar la importancia de generar espacios de encuentro entre la comunidad y la naturaleza. Una publicación compartida por Senderos del Rio. Turismo activo. Guia Idoneo profesional.
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