Claves
- Es una unidad que desafectó la II Brigada Aérea.
- Por falta de acuerdo entre el municipio y el depositario de la máquina, permaneció en una playa de estacionamiento.
- La colectividad alemana se hizo cargo de la obra que se piensa inaugurar en setiembre.
Es una unidad que desafectó la II Brigada Aérea. • Por falta de acuerdo entre el municipio y el depositario de la máquina, permaneció en una playa de estacionamiento. • La colectividad alemana se hizo cargo de la obra que se piensa inaugurar en setiembre. Crespo.- En marzo del año pasado fue traído a nuestra ciudad un avión «Guaraní» bimotor, de transporte de tropas, que fue desafectado por la II Brigada Aérea y entregado en custodia al Sr.
Isabelino Martínez, quien lo había gestionado para exponer en un espacio público. Tenía la idea de verlo emplazado en el Parque Centenario, a la vista de quienes salen y entran a nuestra ciudad por el acceso Avellaneda.
No hubo acuerdo con el municipio que prefería construir las bases del monumento en la Plaza San Lorenzo, con el propósito de realzar las plazas barriales y sentar un testimonio, dada la coincidencia de que el primer aterrizaje de un avión en Crespo, ocurrido en 1920, se produjo en ese barrio en la actual Avda. Pesante, detrás del Ejército.
Quería evitar además la excesiva acumulación de monumentos en el acceso a la ciudad, donde ya hay una máquina trilladora, el monumento a la avicultura, el Salón Castillo, el pabellón de la Fiesta de la Avicultura, y otras obras.
Ante la falta de acuerdo el avión permaneció en la playa de estacionamiento de camiones a la vera de la ruta 12 (adyacente a estación de servicio EG3) hasta que surgió un ofrecimiento de emplazarlo en el predio de propiedad de Sistema Confiar SRL, que rodea al Salón Castillo, donde la obra y los materiales son aportados por la colectividad alemana.
Los trabajos están muy avanzados y se tiene prevista la inauguración del monumento para el domingo 22 de setiembre, con la participación de las bandas de música de la II Brigada Aérea y de la Policía y un tenor de la ciudad de Paraná. Entrevistado por Paralelo 32, el Sr. Isabelino Martínez señaló que el avión Guaraní, unidad de construcción nacional que realizan las F.M.A. de Córdoba, está en la ciudad por un pedido personal suyo ante la Fuerza Aérea.
—Mi idea era colocarlo a la entrada de Crespo, pero no tuve suerte porque la Municipalidad no me cedió el lugar. Ellos querían colocarlo en la plaza San Lorenzo y no acepté. Cuando era presidente del Tiro Federal relató, solicité al avión para ese lugar, porque no tenía donde ponerlo. Pero éramos conscientes de que ahí no podía estar por muchas razones: una porque es un campo, otra porque está muy alejado de Crespo.
Entonces lo más lógico y coherente era colocarlo en la ruta, como habíamos decidido, en el Parque del Lago, a la vista de la gente. —Porque dicen que hay muchos monumentos en ese lugar y no querían recargar. El trato era colocarlo donde está el motor a vapor (N. de la R.: Parque Centenario) que iba a ser retirado y trasladado al museo de las maquinarias agrícolas. Después fue derivándose y pasando el tiempo hasta que se enfrió el tema.
Entonces apareció la idea de Fernando Huck que me hizo el ofrecimiento de colocarlo en el Castillo. Acepté, porque mi idea siempre fue que estuviera cerca de la ruta, que es el lugar donde se puede exhibir mejor el avión, porque lo trajimos para eso, para que esté a la vista de la gente. —No, nada. Fue de palabra. La base es construida por la Colectividad Alemana que se hizo cargo de los materiales y de la mano de obra. Esta es una arquitectura dirigida gratuitamente por el Ing.
Amílcar Waigel y el suboficial mayor Gabás, de la II Brigada Aérea. Personal de la II Brigada colabora también en la colocación de las luces y armado del avión. Son unas diez personas de la colectividad alemana las que trabajan desinteresadamente para armar las bases. —No puede ser porque se corre el riesgo de que se lastime algún chico o se corte con una chapa y aparte se estaría contribuyendo a su deterioro. Estará expuesto a la vista únicamente y colocado a cinco metros y medio de altura.
El lugar está cercado, pero se piensa abrir una puerta para permitir el libre acceso. Martínez, como depositario del avión, se mostró agradecido con la familia Gottig que cuidó la unidad mientras estuvo en la playa de estacionamiento, «sin cobrar absolutamente nada», dijo. Además, en la lista de agradecimientos incluyó al municipio, policía y bomberos, que tuvieron a su cargo la tarea de remolcar el «Guaraní» bimotor hasta Crespo.
—Les llevó 7 horas traerlo y afrontar inconvenientes con el tendido de los cables de electricidad —señaló el entrevistado.
Delta