Claves
- El taekwondo entrerriano volvió a dejar su huella en el plano internacional.
- El logro fue el resultado de meses de entrenamiento, sacrificio y un enorme esfuerzo económico para concretar el viaje.
- El entrenador Andrés Pérez, responsable de la Escuela de Taekwondo en Hit Gim de Colonia Avellaneda, destacó que la experiencia fue mucho más que una competencia deportiva.
El taekwondo entrerriano volvió a dejar su huella en el plano internacional. Una delegación integrada por 11 representantes de Entre Ríos participó del Campeonato Sudamericano disputado entre el 22 y el 27 de junio en Lima, Perú, donde consiguió una destacada cosecha de 12 medallas: cuatro de oro, cuatro de plata y cuatro de bronce. El logro fue el resultado de meses de entrenamiento, sacrificio y un enorme esfuerzo económico para concretar el viaje.
El entrenador Andrés Pérez, responsable de la Escuela de Taekwondo en Hit Gim de Colonia Avellaneda, destacó que la experiencia fue mucho más que una competencia deportiva. "Hace unos meses nos propusimos participar de un torneo internacional y salió el Sudamericano. Fueron meses bastante duros de entrenamiento, de juntar dinero, más entrenamiento y de todo", relató durante su visita a Elonce.
El profesor explicó que la delegación estuvo integrada por diez deportistas entrerrianos, nueve pertenecientes a su escuela y uno dirigido por Daniel Fernández, de Gualeguay. "Trajimos buenos resultados: cuatro oros, cuatro platas y cuatro bronces", resumió con orgullo. Además del desafío deportivo, el viaje implicó una intensa tarea de organización para reunir el dinero necesario. Pérez recordó que el grupo realizó distintas actividades para financiar la participación internacional.
"Hicimos beneficios, vendimos pizzas, pollos, rifas, de todo. Íbamos juntando el dinero pensando en pagar la inscripción, la estadía, el transporte desde Colonia Avellaneda hasta Ezeiza y después los traslados en Lima. Todo se fue organizando paso a paso y también poniendo de nuestro bolsillo", explicó. El entrenador valoró especialmente el compromiso de las familias y de toda la comunidad que acompañó cada una de las iniciativas.
Ese respaldo permitió que el grupo pudiera representar a Entre Ríos y regresar con una actuación histórica. Uno de los campeones fue Facundo Franco, de 34 años, quien obtuvo una medalla de oro y cumplió una meta largamente esperada. "Era algo que venía buscando. Pudimos traernos el oro. Costó, pero era un objetivo que teníamos pendiente con Andrés desde hace un par de años y ahora pudimos demostrar lo que venimos entrenando", expresó.
Franco practica taekwondo desde hace siete años y reconoció que fue su primera participación internacional. "Habíamos apuntado a otros torneos, pero no se había dado. Después de varios años de entrenamiento llegó esta oportunidad. Ahora el profe ya está apuntando un poco más alto", comentó entre sonrisas. También integró la delegación Malena Alegre, de 14 años, quien obtuvo una medalla de plata en lucha y otra de bronce en formas (tul). Malena recordó que siempre soñó con practicar taekwondo.
"Quería hacer desde chica hasta que me dejaron y acá estoy", contó. Hace cinco años comenzó a entrenar con Andrés Pérez y en Lima vivió su primera competencia internacional. Más allá de las medallas, destacó el compañerismo que se generó durante el viaje. "Nos unimos, nos hacemos más amigos, nos conocemos mutuamente y la pasamos bien", señaló.
Consultada sobre qué les diría a otras chicas que quieren comenzar este deporte, respondió con una frase que resume su experiencia: "Lo más difícil es animarse y el miedo a participar". Otro de los protagonistas fue Zion Zambelli, de 15 años, quien consiguió el primer puesto tras haber sido subcampeón en el Panamericano desarrollado en Argentina durante 2024. "La verdad, estaba tranquilo. Nunca me ganaron los nervios, fui confiado y gané confiado", relató al recordar su participación.
El joven deportista, que practica taekwondo desde 2017, explicó que esta competencia significó una revancha personal. "El año pasado quedé segundo y ahora se me dio la revancha, pude quedar primero", afirmó. Sion también destacó el respaldo recibido para concretar el viaje. "Se lo dedico a toda mi familia, a los que nos ayudaron, a mis amigos que compraban en las ventas y a mis profesores de la escuela", manifestó. Con apenas 16 años, Brandon Martínez también vivió su estreno en una competencia de semejante nivel.
"Me sentí bien, aunque un poco nervioso porque nunca había participado en un torneo tan grande como el Sudamericano", contó. Además de la experiencia deportiva, recordó con entusiasmo la posibilidad de conocer Lima y el océano Pacífico. "Todo era muy distinto, las comidas, los precios. También conocimos el mar y me gustó mucho", expresó. El joven aseguró que ahora buscará seguir acumulando experiencia y continuar creciendo dentro del taekwondo competitivo.
Después del exitoso paso por Perú, el grupo ya comenzó a pensar en los próximos desafíos. Andrés Pérez reconoció que la Copa del Mundo, prevista para septiembre en España, aparece muy cerca en el calendario, aunque el gran objetivo inmediato será el Campeonato Argentino. "Uno cumple una meta y ya quiere un poquito más. Veníamos logrando buenos resultados a nivel regional, nos merecíamos apuntar más alto y ahora queremos seguir creciendo", sostuvo.
El entrenador explicó que el Campeonato Argentino, previsto para fines de julio, será clasificatorio para el Mundial de taekwondo y otorgará puntos para los cinturones negros que buscan acceder a esa cita internacional. Mientras tanto, la Escuela Hit Gim continúa invitando a nuevos alumnos a incorporarse a la práctica deportiva en su gimnasio de Colonia Avellaneda.
La historia de estos once entrerrianos demuestra que, con entrenamiento, esfuerzo colectivo y el acompañamiento de toda una comunidad, los sueños también pueden cruzar fronteras.
Delta