Claves
- Por Pablo Díaz Los biciviajeros locales provocaron un enorme revuelo a su llegada a Kansas, marcando el punto final de una aventura increíble que comenzó el 16 de agosto del año pasado y concluyó el pasado martes.
- Se trató de una travesía que unió todo el continente, con más de 17.000 kilómetros recorridos en 290 días de pedaleo.
- Todo esto a solo cinco días del inicio del Mundial y a diez del debut ante Argelia en el Arrowhead Stadium.
Por Pablo Díaz Los biciviajeros locales provocaron un enorme revuelo a su llegada a Kansas, marcando el punto final de una aventura increíble que comenzó el 16 de agosto del año pasado y concluyó el pasado martes. Se trató de una travesía que unió todo el continente, con más de 17.000 kilómetros recorridos en 290 días de pedaleo.
Miguel Silio, Yamandú Martínez y Vicente Conculini fueron los protagonistas estelares durante la semana en la localidad estadounidense, donde ya están apostados los principales medios nacionales e hinchas albicelestes, además del propio plantel. Todo esto a solo cinco días del inicio del Mundial y a diez del debut ante Argelia en el Arrowhead Stadium.
En comunicación telefónica con El Argentino, Miguel Silio —el más experimentado de los viajeros en este tipo de odiseas, ya que había realizado travesías similares, aunque con menos kilometraje, durante los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022— contó cómo vivieron estas primeras jornadas desde la entrada triunfal hasta el encuentro con Lionel Scaloni, el cuerpo técnico y el "Chiqui" Tapia. "La llegada a la ciudad fue una locura hermosa.
Cuando un grupo de ciclistas locales se enteró de dónde veníamos y todo lo que habíamos pedaleado, se autoconvocaron y armaron un circuito de ingreso para escoltarnos. A medida que avanzábamos, en cada esquina se iban sumando más ciclistas estadounidenses que nos estaban esperando para acompañarnos en el último tramo. Pero no viajaban solos: ellos mismos se habían encargado de avisarles a los argentinos que viven en Kansas a través de grupos de Facebook.
La comunidad argentina no lo dudó: cayeron con banderas, camisetas y hasta una camioneta con parlantes al mango pasando música de cancha. Entramos en una caravana inolvidable, desde las afueras hasta la puerta misma del hotel de la Selección, escoltados por el aguante argentino y el respeto de los ciclistas locales que quisieron compartir con nosotros los últimos kilómetros de este viaje de nuestras vidas", detalló sobre el arribo del martes en horas del mediodía.
"Había un montón de medios haciendo guardia periodística en la puerta del búnker. Lógicamente estaban ahí por el equipo, apuntando sus cámaras hacia el edificio, pero cuando nos vieron llegar, se dieron vuelta y se nos vinieron encima para entrevistarnos. Todo quedó retratado gracias a que la prensa ya estaba cubriendo el minuto a minuto del plantel.
Fue un momento hermoso, muy simpático y profundamente emotivo; la satisfacción inmensa de haber concluido de esta manera una aventura de nueve meses y medio a lo largo de todo el continente. Esa fue nuestra llegada. Nos quedamos en la puerta toda la tarde respondiendo a los periodistas, sabiendo que a las 5 de la tarde la Selección salía en micro hacia el predio de entrenamiento, a 30 kilómetros de ahí.
Nos plantamos en la esquina con las bicicletas solo para saludarlos, y cuando el colectivo arrancó, lo acompañamos unos 200 metros por la vereda para esquivar la custodia policial", agregó. A partir de ahí, Miguel fue protagonista de un momento viral que él mismo describió: "De repente, uno de los micros frenó el paso para ir a la par nuestra. Son las imágenes que se viralizaron, donde voy pedaleando con la bandera argentina.
Uno de los jugadores nos grabó desde adentro y esa misma noche el video oficial de la AFA abrió con mi imagen en bicicleta. Fue una locura total". Al día siguiente, la sorpresa fue aún mayor cuando recibieron la invitación formal para ingresar a la concentración. “El 'Chiqui' Tapia preguntó quién era el de la bici y le dijeron que éramos los locos que habíamos viajado desde Gualeguaychú. Mientras desayunábamos, nos llegó un mensaje de la cuenta oficial de la AFA citándonos a las 11 de la mañana en el hotel.
Fuimos con una expectativa enorme, con la ilusión de ver a los jugadores, pero sin saber realmente quién nos buscaba. Después de una hora, un agente de seguridad nos hizo pasar”, relató. "Dejamos las bicis en la puerta y, de golpe, nos recibió el mismísimo Tapia con el consejo directivo. A los diez minutos, la sorpresa fue total: apareció el cuerpo técnico completo. Scaloni, Ayala, Samuel y Aimar vinieron a saludarnos, a sacarse fotos y a compartir unos mates mientras charlábamos del viaje.
Estuvimos casi dos horas adentro. Por protocolo no nos dejaron usar nuestros teléfonos, pero a la tarde el propio Tapia subió las fotos a su Instagram y todo se volvió viral. Después de meses de pedaleo, recién hoy, en nuestro tercer día en Kansas, estamos cayendo mientras respondemos a los medios y buscamos un momento para, por fin, descansar", añadió Miguel.
Para cerrar, el experimentado ciclista analizó el trasfondo de la hazaña que culminó en territorio norteamericano: “Las sensaciones son una mezcla muy profunda. Por un lado, está la felicidad inmensa de haber llegado; por el otro, la nostalgia de mirar el camino hacia atrás. Pensás en tantas personas que conociste, con las que compartiste un momento y que te ayudaron en los días de cansancio, de frío, de calor o de hambre.
Cada una de ellas es una historia en sí misma que uno ya se guarda en el corazón y empieza a despedir. El viaje en bicicleta concluyó; ahora estamos en modo mundial. Toca seguir como hinchas a la Selección Argentina, alentar, y ya empezar a soñar y pensar en la próxima aventura", concluyó. Por Sandra Insaurralde
Delta