viernes, 19 de junio de 2026
Tu amigo en la noticia
Logo DeltaDelta
En vivo
Volver a portada
Entre Rios

Un pedido de informes apunta a presuntas estafas, «empresas fantasma» y complicidad del IAFAS

Crecen las sospechas sobre el IAFAS por avalar la cesión de un multimillonario contrato de salas de juego hasta 2038 a favor de Telinfor On Line. Según registros fiscales, la firma declaró 'cero movimiento' antes de com…

Publicado Por David RicardoLectura 4 min
Un pedido de informes apunta a presuntas estafas, «empresas fantasma» y complicidad del IAFAS - imagen de origen
Ver fuente original ↗

Claves

  • Crecen las sospechas sobre el IAFAS por avalar la cesión de un multimillonario contrato de salas de juego hasta 2038 a favor de Telinfor On Line.
  • Según registros fiscales, la firma declaró «cero movimiento» antes de comprometerse a pagar más de $6.500 millones.
  • Denuncias por desfalco y sospechas de «dinero negro«.

Crecen las sospechas sobre el IAFAS por avalar la cesión de un multimillonario contrato de salas de juego hasta 2038 a favor de Telinfor On Line. Según registros fiscales, la firma declaró «cero movimiento» antes de comprometerse a pagar más de $6.500 millones. Denuncias por desfalco y sospechas de «dinero negro«. Una densa trama de presuntas estafas, maniobras espurias y llamativa inacción estatal sacude las estructuras del juego de azar en Entre Ríos.

El caso, que promete convertirse en un escándalo de proporciones institucionales, ya es objeto de un pormenorizado pedido de informes que busca determinar cómo el Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (IAFAS) avaló el desembarco de una presunta «empresa insolvente« en el millonario negocio de las salas de juego provinciales. La punta del iceberg comenzó en el año 2025.

Hasta ese momento, el operador central del sector era la firma Newtronic, que ostentaba un contrato de provisión por licitación pública en el año 2003, con vigencia extendida hasta el año 2038. Además, la histórica proveedora manejaba tres contratos de concesión tras realizar grandes inversiones en Gualeguaychú, Gualeguay y La Paz. Sin embargo, distintas situaciones internas debilitó financieramente a la firma proveedora.

Esa vulnerabilidad habría sido el escenario ideal para forzar un vertiginoso recambio de manos en el negocio. Pese a carecer de antecedentes, empleados o capacidad económica demostrable, la firma, representada por el empresario de apellido Banfi, se presentó ante Newtronic y se comprometió a comprarle el megacontrato de provisión hasta 2038 por la astronómica suma de 6.550 millones de pesos (unos 5.5 millones de dólares a la fecha de la operación).

La inconsistencia fiscal es el eje que enciende las alarmas en el pedido de informes: ¿cómo una empresa insolvente, que venía declarando cero pesos ante el fisco, firma un contrato de semejante envergadura? Las sospechas apuntan de manera directa a la presunta inyección de «dinero negro» o fondos no declarados para simular la viabilidad de la operación. Lejos de cumplir con el millonario desembolso, Telinfor On Line solo habría abonado unos 500 millones de pesos iniciales.

Pero esos fondos no fueron al vendedor, sino que se utilizaron de manera inmediata para saldar deudas de luz, cánones atrasados y sueldos que la propia estructura requería para ponerse en marcha. El saldo restante jamás se pagó. Con la llamativa anuencia del IAFAS y una total ausencia de controles por parte del Estado, la nueva firma tomó de hecho el manejo de las tres salas de juego en concesión.

La maniobra posterior, calificada por los denunciantes como «la más burda de la historia», terminó de asfixiar a los antiguos licenciatarios: Acuerdos a espaldas de terceros: Sin ser dueño legítimo de las concesiones y habiendo dejado impaga la compra, Banfi habría acordado de manera directa con el IAFAS finalizar las concesiones de las salas de Gualeguaychú, Gualeguay y La Paz, un negocio de un tercero sin que este se enterara.

Vaciamiento y quiebra: Al rescindir esos contratos, Telinfor On Line eliminó cualquier competencia de Newtronic en esas localidades. Sin los ingresos de las salas y sin cobrar el dinero de la venta, la empresa original quedó desfinanciada, ingresando en concurso preventivo y al borde de la quiebra.

Expansión comercial con origen dudoso: Con las ganancias remanentes de esa presunta usurpación, el nuevo «zar» del juego avanzó rápidamente en la provincia y adquirió el 100% de la sala de juegos de Concepción del Uruguay. La polémica ya traspasó las fronteras entrerrianas. Actualmente, existen denuncias penales iniciadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) que investigan la presunta estafa y el desfalco corporativo.

El pedido de informes buscará que las autoridades del IAFAS expliquen los criterios técnicos y jurídicos utilizados para autorizar la cesión de derechos de una licitación pública a favor de lo que la oposición ya cataloga como un mero «sello de goma». La sospecha de que el andamiaje estatal actuó por «impericia o complicidad de negocios» para forzar el cambio de dueños del juego en Entre Ríos promete abrir un complejo frente judicial.