Claves
- La venta de artículos de la Selección Argentina se convirtió en una de las postales de la previa del debut mundialista del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
- Durante una recorrida realizada por Elonce en la zona de Churruarín y Blas Parera, quedó reflejado el movimiento que generó la cuenta regresiva para el partido.
- Los puestos de venta registraron una importante afluencia de clientes que llegaron en busca de los últimos productos disponibles antes del encuentro.
La venta de artículos de la Selección Argentina se convirtió en una de las postales de la previa del debut mundialista del equipo dirigido por Lionel Scaloni. En distintos puntos de Paraná, comerciantes y compradores coincidieron en que la expectativa por el estreno de la Albiceleste movilizó a cientos de familias que buscaron camisetas, banderas y accesorios para acompañar una nueva ilusión mundialista.
Durante una recorrida realizada por Elonce en la zona de Churruarín y Blas Parera, quedó reflejado el movimiento que generó la cuenta regresiva para el partido. Los puestos de venta registraron una importante afluencia de clientes que llegaron en busca de los últimos productos disponibles antes del encuentro. Las camisetas infantiles fueron las más requeridas, aunque también hubo una alta demanda de banderas, banderines para autos, medias y otros artículos identificados con los colores celeste y blanco.
La cercanía del partido provocó incluso faltantes temporales de mercadería y obligó a los comerciantes a gestionar nuevas reposiciones para las horas previas al inicio del encuentro. Entre los compradores se encontraba una familia que buscaba una camiseta para una pequeña hincha de apenas un año y ocho meses. Mientras esperaba encontrar el talle adecuado, el padre compartió el entusiasmo que se vivía en el hogar. Consultado sobre el resultado que imaginaba para el debut argentino, respondió con seguridad: "4 a 0".
Ante la sorpresa de la cronista por el amplio marcador, agregó entre risas que confiaba plenamente en el equipo nacional. La familia había llegado especialmente para adquirir una camiseta para la niña, identificada como Mailén. Su madre confirmó que encontraron el talle que buscaban y contó cómo se organizarían para seguir el partido. "Sí, sí, para ella sí", respondió cuando le preguntaron si habían conseguido la prenda. La expectativa por el debut argentino atravesaba a todas las generaciones.
Al ser consultada sobre los preparativos para la noche, la madre de la pequeña explicó que el encuentro sería una excusa para reunir a toda la familia. "En la familia de todo reunido, van a juntarse, llevan cada uno algo para compartir", comentó. Cuando le preguntaron quién cocinaría para la ocasión, respondió entre sonrisas: "Yo quiero cocinado esta noche. No, no, no, ver el partido". Finalmente, aclaró que la cena sería sencilla para no perderse ningún detalle del encuentro.
"Una picadita y ya está", resumió, reflejando una costumbre que se repetía en numerosos hogares argentinos durante la jornada. La escena se replicaba en distintos puntos de la ciudad. Familias, grupos de amigos y vecinos ultimaban detalles para vivir una noche especial frente al televisor, con la ilusión renovada de acompañar a una selección que llegaba al Mundial con la expectativa de volver a pelear por el título.
La comerciante Gabriela confirmó que el movimiento comercial superó las expectativas de los días previos. Si bien todavía quedaban algunas camisetas, reconoció que los modelos más buscados comenzaban a agotarse rápidamente. "Hay reposición. Estaría llegando esta tarde y después nuevamente el día jueves por la mañana", explicó al referirse a la llegada de nueva mercadería.
Respecto de los productos más solicitados, sostuvo: "Lo de chicos, todo lo que es de niño, del talle 4 al 16, más que nada cuatro y seis son los talles más salidores". En cuanto a los precios, precisó que "las camisetas las estoy vendiendo en 15, entre el 4 al 16 y después 20 talle juvenil y adulto". La comerciante también destacó que las compras se concentraron en las últimas horas antes del partido. "Las ventas vienen espectacular, gracias a Dios. Bien, pero recién comenzaron desde el día de ayer.
La gente esperó hasta último momento", señaló. La pasión mundialista no se limitó a las camisetas. Los accesorios vinculados a la Selección también tuvieron una demanda muy importante durante toda la jornada. "¿Qué pasa con las banderas, banderines, todo el merchandising?", le consultaron durante la entrevista. La respuesta fue contundente: "Solo camiseta y algunos banderines. El resto se vendió todo, gracias a Dios, pero se vuelve a reponer hoy por la noche".
Sobre los artículos más solicitados, añadió: "Todo lo que es bandera salió muchísimo". En cuanto a los valores, detalló que "las banderas grandes estaban en 6.000 pesos, tenemos banderines para auto en 4.000 y banderines de mano en 100". Además, informó que también se ofrecían medias temáticas. "Sí, sí, sí. Dos pares por 6.000", indicó.
La comerciante consideró que una de las razones que ayudó a incrementar las ventas fue la participación de instituciones educativas que promovieron el uso de camisetas argentinas entre los alumnos. "Eso también ha salido mucho por el tema jardín", comentó al referirse a los banderines de mano. Luego amplió: "Las escuelas han pedido que lleven la camiseta y eso también motorizó un poco las ventas". Incluso agradeció el aporte de las instituciones educativas.
"Gracias a las instituciones que han motivado que los chicos alienten a la selección, me ha brindado la posibilidad de que tenga más salida todo", manifestó. Más allá de la alegría por las ventas, Gabriela reconoció que el comercio atravesaba meses complejos y que la llegada del Mundial representó un impulso inesperado para la actividad. "Realmente las ventas están muy bajas, todo muy parado", admitió. Sin embargo, destacó el efecto positivo que generó la competencia internacional.
"Ahora con el tema del Mundial y de que tenemos que alentar a la selección porque vamos a volver a salir campeones, obviamente, se ha movilizado nuevamente la venta", afirmó. La comerciante explicó que junto a su esposo atendían dos puntos de venta en la ciudad y que estaban dispuestos a extender la jornada laboral para responder a la demanda. "Hoy un poquito más seguramente", dijo sobre el horario de atención. Mientras tanto, los pronósticos optimistas se repetían entre vendedores y clientes.
Hubo quienes apostaron por un triunfo 2 a 0, otros imaginaron un 3 a 0 y algunos incluso se animaron a un 4 a 0 con goles de Lionel Messi. Más allá de los resultados, la sensación predominante era una sola: la ilusión mundialista había vuelto a llenar de celeste y blanco las calles de Paraná.
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