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Causa contra Airaldi: Irregularidades en la investigación por plan criminal contra funcionarios judiciales

La confirmación de procedimientos en la investigación sobre un presunto atentado contra un juez, un fiscal y un ministro despierta preocupaciones sobre la legalidad y los derechos de defensa en el proceso.

Publicado Origen UNO Entre Rios + AI Editor
Ingerida por el sistema 6 may 2026, 12:02 a. m.
Revés judicial para Airaldi en la causa por el presunto plan criminal contra un juez, un fiscal y un ministro - imagen de origen
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La Cámara Federal de Paraná ha confirmado el secuestro y peritaje de teléfonos dentro de la investigación que se efectúa contra Leonardo Airaldi, quien se encuentra detenido en el penal de Ezeiza por presunto narcotráfico. Sin embargo, esta decisión ha generado serias críticas sobre los procedimientos utilizados que podrían comprometer las garantías constitucionales de los involucrados. El caso, que investiga un supuesto plan criminal contra el juez federal Leandro Ríos, el fiscal general José Ignacio Candioti y el ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, se basa en denuncias que provienen de internos condenados por delitos graves. Un punto central de la defensa de Airaldi es la alegación de la existencia de irregularidades en los procedimientos judiciales que han permitido la recolección de pruebas. La defensa, liderada por la Dra. Mariana Barbitta, ha argumentado que los dictámenes fiscales carecían de la motivación adecuada, lo que podría llevar a la anulación de los procedimientos y a la violación de derechos de propiedad y defensa. Se ha destacado que, al menos en uno de los casos, la petición de secuestro del teléfono celular Samsung A04 se realizó mediante una comunicación telefónica informal, lo que ha sido calificado como un defecto grave en el uso de las facultades del Estado. Además, la defensa sostiene que existen alternativas menos invasivas que el allanamiento para comprobar las denuncias, lo que sugiere un uso desproporcionado de las fuerzas de seguridad. Esta percepción se ve agravada por las afirmaciones de que no hubo un control adecuado sobre la cadena de custodia de la evidencia recogida, lo que podría minar la credibilidad de la investigación. Por el lado de la acusación, el Fiscal General Subrogante, Leandro Ardoy, defendió la solidez del proceso y solicitó firmeza en la continuación de las pesquisas. Sin embargo, su respuesta a las objeciones planteadas por la defensa se percibe como insuficiente para quienes advierten sobre las graves implicancias de las tácticas utilizadas. A pesar de la resolución de la Cámara que valida los procedimientos, el ambiente de incertidumbre y preocupación sobre el respeto de las garantías legales aflige la continuidad del caso. Las evidencias recolectadas, ahora con validez jurídica, serán cruciales para determinar si efectivamente hubo un atentado planificado contra los altos mandos judiciales o si, como sostiene la defensa, se trata de denuncias infundadas. Ante este panorama, la continua revisión de los métodos empleados en la investigación será vital no solo para el futuro del juicio de Airaldi, sino también para la integridad del sistema judicial argentino en su conjunto.