sábado, 23 de mayo de 2026
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Concepción del Uruguay: dos adolescentes provocaron disturbios a la salida de un pool en en bulevar Yrigoyen y se abre el debate por los controles

Tienen 15 y 16 años. Tras causar un altercado e intentar engañar a la Policía con identidades falsas, terminaron en la Comisaría de Minoridad. El hecho vuelve a poner en el foco la presencia de menores de edad en locale…

Publicado Por 03442Lectura 3 min
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Claves

  • Tras causar un altercado e intentar engañar a la Policía con identidades falsas, terminaron en la Comisaría de Minoridad.
  • El hecho vuelve a poner en el foco la presencia de menores de edad en locales nocturnos durante la madrugada.
  • Al arribar al lugar, los uniformados constataron que dos jóvenes se encontraban provocando disturbios, reaccionando de forma violenta y alterando el orden público en las afueras del establecimiento comercial.

Tienen 15 y 16 años. Tras causar un altercado e intentar engañar a la Policía con identidades falsas, terminaron en la Comisaría de Minoridad. El hecho vuelve a poner en el foco la presencia de menores de edad en locales nocturnos durante la madrugada.

CONCEPCIÓN DEL URUGUAY — Un nuevo incidente callejero registrado durante la madrugada de este sábado en pleno centro de la ciudad no solo requirió la inmediata intervención de las fuerzas de seguridad, sino que también reavivó una profunda preocupación vecinal e institucional: la presencia y permanencia de menores de edad en el interior de locales nocturnos y la falta de responsabilidad en los controles.

El hecho se desencadenó alrededor de las 01:30 horas, cuando un llamado de alerta movilizó a un móvil del Comando Radioeléctrico hacia un conocido local de pool ubicado sobre el bulevar Hipólito Yrigoyen, entre Leguizamón y Justo José de Urquiza. Al arribar al lugar, los uniformados constataron que dos jóvenes se encontraban provocando disturbios, reaccionando de forma violenta y alterando el orden público en las afueras del establecimiento comercial.

Al momento de ser interceptados por los efectivos para hacer cesar el desorden y proceder a su identificación, ambos adolescentes adoptaron una postura completamente hostil y reticente. No solo se negaron rotundamente a brindar sus datos reales, sino que aportaron identidades falsas a los uniformados, manifestando con evasivas únicamente que eran menores de edad.

Ante la imposibilidad de acreditar quiénes eran en el lugar y ante la persistencia de su conducta, se dio intervención inmediata a la Fiscalía Auxiliar en turno. Desde el Ministerio Público Fiscal se ordenó el traslado de los involucrados para resguardo y tramitación legal. Previo al alojamiento, los adolescentes pasaron por el nosocomio local para el correspondiente examen médico de rutina.

Una vez alojados en la sede de la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar, los gabinetes correspondientes lograron establecer las verdaderas identidades: se trataba de dos menores de, apenas, 15 y 16 años de edad, ambos domiciliados en nuestra ciudad. Tras cumplimentarse las actuaciones de rigor, la magistratura interviniente ordenó que los adolescentes fueran entregados formalmente a sus progenitores.

Más allá de la eficaz resolución policial en la vía pública, el episodio deja flotando interrogantes que la comunidad uruguayense legítimamente se plantea cada fin de semana. ¿Qué hacían dos menores de 15 y 16 años consumiendo o permaneciendo dentro de un pool a la una y media de la madrugada?

El caso abre el debate en dos direcciones claras de responsabilidad: El rol de los propietarios del comercio: las normativas vigentes prohíben de manera taxativa la permanencia de menores de edad en determinados horarios y establecimientos comerciales nocturnos, así como también la venta de alcohol. Los controles de ingreso deben ser estrictos y permanentes por parte de los locales.

La responsabilidad parental: el hecho de que las autoridades deban intervenir para terminar entregando a los adolescentes a sus padres a altas horas de la noche expone una preocupante falta de tutela y seguimiento familiar sobre las conductas y salidas de los menores. Se espera que a raíz de este hecho las áreas de Inspección General del Municipio profundicen las auditorías en las zonas de esparcimiento nocturno para evitar que episodios de desorden sigan teniendo como protagonistas a chicos en edad escolar.