Claves
- Aunque esta semana no hubo medidas de fuerza, el conflicto entre el Ejecutivo municipal y la Asociación de Obreros y Empleados Municipales sigue abierto.
- El diálogo se retomó con reuniones y contactos diarios, pero el gremio advierte que espera definiciones antes de mediados de julio para evitar una nueva escalada.
- La tensión bajó, las medidas de fuerza quedaron momentáneamente en pausa y las partes volvieron a dialogar.
Aunque esta semana no hubo medidas de fuerza, el conflicto entre el Ejecutivo municipal y la Asociación de Obreros y Empleados Municipales sigue abierto. El diálogo se retomó con reuniones y contactos diarios, pero el gremio advierte que espera definiciones antes de mediados de julio para evitar una nueva escalada.
Después de varias semanas marcadas por paros, asambleas y una huelga de 72 horas que afectó distintos servicios municipales, el conflicto entre la Municipalidad de Concepción del Uruguay y la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM) ingresó en una etapa distinta. La tensión bajó, las medidas de fuerza quedaron momentáneamente en pausa y las partes volvieron a dialogar. Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse.
El secretario general de AOEM, Mario Barberán, confirmó a La Calle que desde la reunión mantenida el lunes con el intendente José Lauritto y funcionarios del Ejecutivo, el contacto se volvió cotidiano. «Quedan comunicaciones diarias desde el lunes a hoy viernes; todos los días nos vemos, nos hablamos, consultamos por una cosa u otra», explicó.
Pero inmediatamente marcó el límite de ese acercamiento: «Todavía el poncho no aparece», resumió utilizando una expresión de campo para graficar que aún no llegaron las respuestas que el sindicato considera indispensables. El gremio sostiene que el diálogo es un paso positivo, pero no suficiente. La conducción sindical fue autorizada por la asamblea de trabajadores a continuar las negociaciones hasta mediados de julio. Ese plazo aparece hoy como una fecha clave.
Si para entonces no existen definiciones concretas, AOEM entiende que el mandato otorgado por los trabajadores quedará agotado y las medidas de fuerza podrían volver a escena. «Nosotros necesitamos respuestas porque, si no, a mediados de julio, que es lo que nos facultó la asamblea, tenemos que ir con respuestas sobre la carrera administrativa, higiene y seguridad laboral y la parte salarial. Si no, las partes quedarán liberadas y cada cual a lo suyo», señaló Barberán.
Los reclamos siguen siendo los mismos Más allá del cambio en el clima de las conversaciones, el contenido de la negociación prácticamente no se modificó. AOEM mantiene tres grandes ejes de reclamo: la recomposición salarial, la carrera administrativa y las condiciones de higiene y seguridad laboral.
En materia salarial, el sindicato reclama el pago actualizado del cuatro por ciento correspondiente a la denominada deuda histórica de 2024, una política de actualización que permita recuperar poder adquisitivo, mejoras en las asignaciones familiares y la regularización de adicionales que todavía no integran los haberes remunerativos.
En cuanto a la carrera administrativa, insiste en el pago de retroactivos por ascensos pendientes, la normalización del Tribunal Administrativo, la apertura de concursos internos y la regularización de trabajadores contratados que llevan años desempeñando funciones permanentes. El tercer capítulo apunta a las condiciones laborales.
El gremio denunció faltantes de ropa de trabajo y elementos de protección personal, además de problemas edilicios en distintas dependencias municipales y preocupación por el estado del parque automotor. Un primer gesto Dentro de ese escenario, Barberán destacó que en las últimas horas se concretó uno de los puntos que integraban el reclamo sindical. «Hoy pagaron a los jubilados el bono, que era uno de los puntos», indicó.
Sin embargo, aclaró que ese avance no modifica el panorama general porque «faltan las cuestiones de fondo», que siguen siendo el eje de la negociación. La cuenta regresiva Por ahora, el conflicto parece haber ingresado en una tregua. No hubo nuevos paros durante la semana y el canal de diálogo permanece abierto. Sin embargo, ninguna de las partes habla todavía de acuerdo.
En el Ejecutivo continúan analizando los planteos presentados por el sindicato, mientras que AOEM mantiene el estado de alerta y espera respuestas concretas antes del vencimiento del mandato otorgado por la asamblea. Así, después de semanas de alta conflictividad, el escenario cambió de forma, pero no de fondo. La negociación sigue abierta, las conversaciones son permanentes y el reloj corre hacia mediados de julio.
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