Claves
- “En medio del debate por la reforma previsional, salieron a la luz denuncias sobre expedientes demorados y trabajadores que podrían quedar atrapados en la nueva ley.
- Qué está pasando y por qué este tema afecta a toda la sociedad”, señalaron desde UCR Activa.
- “El presidente de la Caja, Gastón Bagnat promete seguridad mientras se deja abierta la puerta al perjuicio.
“En medio del debate por la reforma previsional, salieron a la luz denuncias sobre expedientes demorados y trabajadores que podrían quedar atrapados en la nueva ley. Qué está pasando y por qué este tema afecta a toda la sociedad”, señalaron desde UCR Activa.
“Mientras públicamente el Gobierno intenta llevar tranquilidad, se denuncia que habría alrededor de dos mil expedientes retenidos o demorados en la Caja, sin resolución ni cese fijado, dejando a miles de personas atrapadas en una zona de incertidumbre que puede terminar empujándolas al nuevo régimen”, sostuvieron y fueron tajantes: “No estamos ante un problema administrativo: estamos ante una maniobra que puede perjudicar de manera directa a miles de trabajadores que buscan jubilarse bajo la ley vigente”.
“El presidente de la Caja, Gastón Bagnat promete seguridad mientras se deja abierta la puerta al perjuicio. Sus palabras esconden el problema central: dice que no habría aplicación retroactiva o que se respetará el ‘derecho adquirido’, pero eso no alcanza si no se aclara, con total precisión, qué ocurre con quienes ya reúnen edad y años de aporte pero aún no tienen fijado el cese”. “En materia previsional, ese punto es decisivo.
Por lo tanto, si el cese no se concreta a tiempo, la reforma nueva puede terminar aplicándose igual, o sea, este sería el motivo por el cual estarían frenados los expedientes”, advirtieron. “En ese mismo contexto, trascendió que 18 funcionarios de la propia Caja habrían presentado su renuncia con fecha anterior a la eventual entrada en vigencia de la reforma para resguardar su situación bajo la ley vigente.
Si esto es así, el cuadro es escandaloso: hacia afuera se relativiza el problema, pero hacia adentro se actúa como si el riesgo fuera real e inminente. Eso no solo desmiente el discurso oficial, sino que agrava la sospecha de un manejo discrecional del tiempo administrativo en perjuicio de quienes no tienen información privilegiada ni poder para protegerse”. “El cuadro es todavía más alarmante si se observan otros aspectos del proyecto y de la situación de la Caja.
La Provincia debe profundizar primero el recupero de los fondos adeudados por Anses; no puede invocar el déficit mientras se siguen pagando sumas no remunerativas que puentearon la Caja; deben revisarse seriamente los mecanismos de reciprocidad y prorrateo; y los costos diferenciales de algunos regímenes y beneficios no pueden descargarse linealmente sobre el resto de los trabajadores. Antes de recortar derechos, había y hay otras obligaciones que el Estado no cumplió”, agregaron.
“Dal Molín debe renunciar a la banca” “La decisión del senador provincial Rubén Dal Molín (JxER – Federación) de iniciar su trámite jubilatorio en pleno debate de la reforma previsional para beneficiarse con la ley actual, no solo es políticamente insostenible: también compromete la ética pública y la credibilidad institucional del Senado. Por eso, debe renunciar a la senaduría.
No puede permanecer en una banca desde la cual integra el cuerpo que debe tratar una reforma de cuyos efectos personales procura resguardarse para beneficiarse con el régimen vigente”. “No alcanza con abstenerse: el conflicto no está solo en el voto, sino en la incompatibilidad entre su función pública y su interés personal. Por decoro republicano y por respeto a los principios que históricamente sostuvo la Unión Cívica Radical, corresponde que abandone la banca.
Lo mismo hizo el presidente del bloque opositor, Marcelo Berthet (PJ-San Salvador)”, aseguraron. “Si frente al evidente costo político y social que implica esta reforma, el oficialismo insiste en sacarla a como dé lugar, entonces la pregunta de fondo es qué modelo de provincia está buscando dejar instalado Frigerio, aunque ello comprometa su reeleccción. Porque una ley de este tipo no solo ajusta jubilaciones: debilita el papel protector del Estado y lo vuelve más funcional a intereses privados.
Por eso, la reforma previsional no puede leerse aisladamente: forma parte de una orientación política más amplia y profundamente regresiva”. “La reforma ya era grave por su contenido. Pero si además se administra el tiempo de los trabajadores para empujarlos a quedar atrapados en la ley nueva, el problema deja de ser solo jurídico o político: pasa a ser moral. Y frente a eso, la sociedad entrerriana no puede callar”, concluyeron. (APFDigital)
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