jueves, 2 de julio de 2026
Tu amigo en la noticia
Logo DeltaDelta
En vivo
Volver a portada
Entre Rios

HIF Global: el presidente Orsi demora la decisión y el intendente de Paysandú apuesta todo al proyecto chileno | Análisis

El futuro del proyecto de hidrógeno verde de HIF Global vuelve a quedar en suspenso. Mientras el gobierno de Yamandú Orsi negocia nuevas condiciones para evitar su caída, el intendente Nicolás Olivera apuesta buena part…

Publicado Por Analisis DigitalLectura 6 min
HIF Global: el presidente Orsi demora la decisión y el intendente de Paysandú apuesta todo al proyecto chileno | Análisis - imagen de origen
Ver fuente original ↗

Claves

  • Imagen de archivo del presidente de la República, Yamandú Orsi y del intendente de Paysandú, Nicolás Olivera.
  • Cuando el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, abandonó la Torre Ejecutiva, en Montevideo, se llevó una doble sensación.
  • La primera, que el presidente Yamandú Orsi terminaría haciendo algún anuncio sobre el futuro del proyecto.

Imagen de archivo del presidente de la República, Yamandú Orsi y del intendente de Paysandú, Nicolás Olivera. Cuando el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, abandonó la Torre Ejecutiva, en Montevideo, se llevó una doble sensación. La primera, que el presidente Yamandú Orsi terminaría haciendo algún anuncio sobre el futuro del proyecto. La segunda, que su defensa incondicional -casi inamovible- de la empresa chilena HIF Global acabaría siendo recompensada con la instalación definitiva de la planta.

Porque las interminables idas y vueltas del proyecto de hidrógeno verde ya se parecen más a una saga del cine comercial que a una inversión destinada a producir combustibles sintéticos. El contrato entre el Estado uruguayo y HIF venció en junio. Sin embargo, la delicada situación económica de Paysandú -con una desocupación que ronda el 15,6%-, el posible cierre de la planta de ANCAP y el costo político de admitir un fracaso obligaron al gobierno de Orsi a estirar la definición hasta diciembre.

“La empresa decidirá si se instala o no en Uruguay. Tenemos toda la intención de que lo haga”, aseguró el propio mandatario, exintendente de Canelones, que además atraviesa una caída en los niveles de aprobación de su gestión. Pero, el verdadero conflicto está lejos de ser técnico. HIF pretende que UTE reduzca en un 70% la tarifa eléctrica que pagaría la futura planta: un beneficio incluso superior al que en su momento recibió UPM, la ex Botnia.

“Quieren que prácticamente les regalen la energía”, protestó un ambientalista de Colón, una de las ciudades que se considera directamente afectada por el emprendimiento. El argumento no parece exagerado. Para facilitar la inversión hubo que encontrar un predio contiguo a la planta de portland de ANCAP -sobre la Ruta 3- dotarlo de infraestructura, conceder exoneraciones impositivas por varios años y acelerar autorizaciones administrativas.

El problema es que, pese a esas concesiones, HIF todavía no consiguió los grandes inversores que necesita para financiar un proyecto multimillonario. Desde la empresa sostienen que “los dólares no llegan porque Uruguay demora demasiado los trámites”. En otras palabras: el país avanza en cámara lenta. Acostumbrados a negociar desde una posición de fuerza, los ejecutivos chilenos amenazan periódicamente con retirar la inversión cada vez que alguna condición no satisface sus expectativas.

Lo paradójico es que vienen “acelerando” este proyecto desde 2022, durante el gobierno de Luis Lacalle Pou, sin que hasta ahora hayan logrado transformarlo en una obra concreta. Los actores locales también juegan su partido Durante la reciente reunión de cancilleres entre Argentina y Uruguay -en Montevideo-, de la que también participó el gobernador Rogelio Frigerio, llamó la atención la ausencia de representantes de HIF. “Están equivocados. El delegado de la empresa es Nicolás.

Actúa como si fuera el CEO; nadie empuja tanto este proyecto como él”, ironizó un periodista conocedor de las negociaciones. Nicolás es Nicolas Olivera Seiguerman, el intendente de Paysandú. No es una exageración. Nicolás Olivera Seiguerman sostiene una defensa casi militante del emprendimiento. “Sería imperdonable perder esta oportunidad”, suele repetir cuando conversa con amigos. Su historia, sin embargo, tiene un condimento singular. Durante su infancia y adolescencia vivió en Colón.

Hijo de un diplomático muy querido en la ciudad, construyó allí amistades que todavía perduran. “A Nico lo conocemos desde que era gurí. Le gustaban los asados, salir, ir al boliche. Era un personaje”, recuerda uno de aquellos amigos. Durante años regresó con frecuencia. Muchos estaban convencidos de que, tarde o temprano, terminaría comprando una casa frente al río para instalarse definitivamente. Pero, la política suele modificar afectos y prioridades.

Abogado de profesión, Olivera hizo carrera en el Partido Nacional. Recorrió cada rincón de Paysandú, desde la Meseta de Artigas hasta Casablanca. Fue legislador, luego intendente y hoy, tras haber sido reelecto, ya no oculta una ambición mayor: llegar algún día a la Torre Ejecutiva, sede de la presidencia uruguaya. En ese camino quedaron atrás muchas amistades entrerrianas, las mateadas frente al río y las reuniones en la casa de un conocido empresario del transporte.

Cuando estalló la polémica por la ubicación de HIF frente a las playas de la ciudad donde pasó buena parte de su juventud, fue categórico: “No existe ánimo de relocalizar la planta”. Esa frase bastó para convertirlo, del lado argentino del puente General Artigas, en una figura difícil de perdonar. “Ya no queda nada de aquel hijo de Juan Olivera. ¡Qué señor era Juan!

Nico se olvidó de nosotros”, lamenta uno de sus viejos amigos, que incluso dejó de seguirlo en las redes sociales y hoy repite versiones imposibles de comprobar sobre las verdaderas razones del respaldo irrestricto del intendente al proyecto chileno. Mientras tanto, las contradicciones se acumulan. ANCAP ya ejecutó cerca del 80% de las obras del futuro puerto logístico, al mismo tiempo que Orsi ha manifestado su intención de cerrar la planta de portland.

Un puerto para una planta que podría desaparecer resulta, cuanto menos, difícil de explicar. En paralelo, el nuevo contrato con HIF se negocia con condiciones bastante más flexibles, incluyendo una tarifa eléctrica cercana a un subsidio. Al mismo tiempo, más de 18.000 sanduceros firmaron una iniciativa para impedir la instalación de HIF Global en Paysandú. El planteo deberá pasar por la Junta Departamental y, eventualmente, podría derivar en un plebiscito, una instancia que Olivera intenta evitar a toda costa.

Mientras tanto, sobre la calle 18 de Julio siguen bajando persianas, la actividad económica permanece estancada y un tipo de cambio desfavorable profundiza el malhumor de miles de habitantes de la segunda ciudad más importante del Uruguay. Quizás por eso, al salir de su encuentro con Orsi, Olivera caminó hasta la rambla y respiró ese aire espeso que suele anticipar los temporales sobre el río.

Como en aquella canción inolvidable de Jaime Roos, el intendente parece decidido a no convertirse en un exiliado dentro de su propio país. Necesita que HIF finalmente desembarque en Paysandú, porque allí también se juega buena parte de su futuro político. Si el proyecto prospera, podrá embarcarse rumbo a una candidatura presidencial. Si fracasa, el costo tendrá su nombre y apellido. Al fin y al cabo, en esta historia -como dice la canción de Jaime Ross- “los de afuera son de palo”. (*) Especial para ANÁLISIS.

El senador provincial Rubén Dal Molín (JxER-Federación) reconoció que “fue un error” presentar el trámite para jubilarse en medio del debate por la reforma previsional y aseguró que retiró el expediente.