Claves
- La iniciativa fue presentada durante la conferencia de prensa en la que el equipo económico oficializó la reducción gradual de retenciones para sectores del agro y la industria anunciada por el presidente Javier Milei.
- Según explicó Caputo, la intención es aprovechar el alivio tributario sobre las exportaciones para impulsar una discusión más amplia sobre la presión impositiva en todos los niveles del Estado.
- “Estamos hablando con algunos gobernadores ya para hacer esa convocatoria”, afirmó el ministro, quien señaló que el objetivo es alcanzar un acuerdo durante este año.
Luis Caputo confirmó diálogo con Frigerio y los mandatarios para coordinar recortes fiscales nacionales, provinciales y locales. El gobernador Frigerio impulsa una cumbre por un nuevo consenso fiscal. El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Gobierno nacional trabaja en la convocatoria a un nuevo consenso fiscal con provincias y municipios para avanzar en una reducción de impuestos que permita bajar el denominado “costo argentino”.
La iniciativa fue presentada durante la conferencia de prensa en la que el equipo económico oficializó la reducción gradual de retenciones para sectores del agro y la industria anunciada por el presidente Javier Milei. Según explicó Caputo, la intención es aprovechar el alivio tributario sobre las exportaciones para impulsar una discusión más amplia sobre la presión impositiva en todos los niveles del Estado.
“Estamos hablando con algunos gobernadores ya para hacer esa convocatoria”, afirmó el ministro, quien señaló que el objetivo es alcanzar un acuerdo durante este año. En ese marco, destacó la predisposición de algunas provincias para participar del debate y reveló que el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, propuso a la provincia como sede del primer encuentro para avanzar en la discusión, publicó La Nación.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la reducción de retenciones podría incluso traducirse en una mejora de la recaudación provincial. Argumentó que una menor carga impositiva sobre las exportaciones permitiría incrementar la rentabilidad de las empresas y, en consecuencia, aumentar la recaudación del impuesto a las Ganancias, tributo que sí integra el esquema de coparticipación federal.
Caputo consideró que el próximo paso debe centrarse en los tributos provinciales y municipales que, según afirmó, representan actualmente uno de los principales factores que encarecen la producción y afectan la competitividad. En particular, apuntó contra el impuesto a los Ingresos Brutos y las tasas municipales. Durante la presentación, el ministro utilizó como ejemplo el caso de la industria automotriz para ilustrar el peso de la carga tributaria subnacional.
Explicó que, aun cuando el Gobierno elimine por completo las retenciones para el sector en junio de 2027, las terminales automotrices seguirán abonando entre tres y cuatro veces más por Ingresos Brutos y tasas municipales que por derechos de exportación. La propuesta oficial retoma parte del espíritu del consenso fiscal firmado en 2017 durante la gestión del expresidente Mauricio Macri junto a 23 provincias.
Aquel acuerdo contemplaba una reducción gradual de Ingresos Brutos y del impuesto de Sellos, además de compromisos vinculados al control del gasto público provincial y a la armonización tributaria para reducir distorsiones económicas. La idea de avanzar en un nuevo acuerdo fiscal también estuvo presente en la reunión que mantuvieron esta semana representantes de la Unión Industrial Argentina con Caputo y el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne.
Desde la entidad fabril señalaron que plantearon la necesidad de alcanzar un entendimiento entre Nación, provincias y municipios para avanzar en una reducción de impuestos que alivie la situación de la industria. En ese encuentro, la UIA también manifestó preocupación por la lenta recuperación de algunos sectores fabriles y reclamó medidas destinadas a reducir costos tributarios, financieros, logísticos y laborales.
Los industriales advirtieron sobre las dificultades que enfrentan distintas actividades para sostener niveles de producción y empleo en un contexto de apertura económica y caída del consumo interno. Durante la conferencia de prensa, Lavigne sostuvo que el Gobierno espera una mejora de la actividad industrial en la segunda mitad del año, impulsada por la reactivación de obras públicas concesionadas y una recuperación gradual del consumo.
El funcionario explicó que el panorama industrial presenta realidades diferentes según cada actividad. Por un lado, ubicó a los sectores vinculados a alimentos, bebidas y energía como los más competitivos dentro del actual escenario económico. En un segundo grupo mencionó a las industrias relacionadas con el mercado interno y especialmente con la construcción, actividades que todavía muestran mayores dificultades para recuperar niveles de actividad.
Finalmente, señaló que existe un tercer segmento ligado al consumo masivo que podría mostrar una evolución favorable en la medida en que los salarios logren recuperarse frente a la inflación. Según indicó, el Gobierno apuesta a que la desaceleración inflacionaria permita recomponer paulatinamente el poder adquisitivo y motorizar la demanda.
Lavigne reconoció además que algunos sectores podrían enfrentar mayores dificultades como consecuencia del proceso de apertura económica impulsado por la administración nacional. Sin embargo, sostuvo que se trata de parte del “cambio estructural” que busca implementar el Gobierno hacia una economía “más abierta e integrada” al mundo. En ese contexto, aseguró que el equipo económico sigue de cerca la situación de cada actividad productiva y monitorea el impacto de las medidas adoptadas.
Pese a las advertencias de algunos sectores industriales, afirmó que la dinámica general de la industria “no preocupa” actualmente al Ministerio de Economía.
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