Claves
- La audiencia terminó suspendida cuando la mujer se descompensó y no logró recuperarse.
- Pocos minutos después de las 16, fue retirada en silla de ruedas por el SAME, que le hará un chequeo cardiológico, según fuentes del tribunal.
- Copias, cuadernos y una cadena de nombres Horovitz sostuvo que Centeno guardaba “papeles, libretas y carpetas” en un ropero de su casa y que ella sacó copias para cubrirse.
Hilda Horovitz, expareja de Oscar Centeno, declaró durante más de seis horas en el juicio oral por la causa de los Cuadernos de las Coimas y dejó una acusación central: dijo que el chofer la usó como testaferro y que ella hizo copias furtivas de sus anotaciones para entregárselas a Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner. La audiencia terminó suspendida cuando la mujer se descompensó y no logró recuperarse.
Pocos minutos después de las 16, fue retirada en silla de ruedas por el SAME, que le hará un chequeo cardiológico, según fuentes del tribunal. Copias, cuadernos y una cadena de nombres Horovitz sostuvo que Centeno guardaba “papeles, libretas y carpetas” en un ropero de su casa y que ella sacó copias para cubrirse. Dijo que dejó los originales en su lugar y que luego entregó ese material a Quiroga, a quien vinculó con la difusión pública de esos registros. “Él siempre anotó todo.
Cuando le compraba zapatillas a los hijos, un pantalón o lo que fuera, cuando iba a cargar nafta”, relató ante el Tribunal Oral Federal 7. También afirmó que Roberto Baratta, exjefe de Centeno y uno de los acusados de haber participado en la recaudación de sobornos, “hizo desaparecer” escritos y anotaciones del chofer. Más tarde aclaró que esa referencia surgía de chats que vio en publicaciones periodísticas.
Testaferros y bienes a nombre de terceros La testigo dijo además que fue una de los “testaferros” de Centeno y que él usó su nombre para hacer operaciones. Según su relato, incluso le “truchaba la firma”. Recordó que el chofer se quejaba por las “migajas” que le daba Baratta, pero al mismo tiempo compró autos, departamentos y dos casas, una de ellas en Salta para su madre.
Horovitz también mencionó a Jorge Bacigalupo, el policía que entregó los cuadernos al periodista Diego Cabot, como otro de los “testaferros” de Centeno, porque uno de los vehículos comprados por el chofer quedó a su nombre. Los bolsos y los mensajes a Baratta En otro tramo de su declaración, la mujer contó que Centeno le mostró un bolso y le explicó cuánto dinero entraba según cómo se acomodaran los fajos. Dijo que él estaba alcoholizado cuando ocurrió esa escena.
El tribunal también le exhibió mensajes que Horovitz le envió a Baratta en 2017, con pedidos de dinero y amenazas de revelar lo que sabía sobre su expareja. Entre ellos, uno en el que reclamaba: “Que me deposite 2000 por mes y estamos todos tranquilos”. Cuando le mostraron un audio en el que hacía referencia a “negrito”, su padre de crianza, la mujer se quebró y ya no pudo recomponerse. Antes había repasado episodios de violencia, celos y una relación que definió como mala. (Fuente: La Nación)
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