Claves
- Se trata de los 16 municipios que tienen caja jubilatoria propia y que, por lo tanto, quedan afuera del ajuste que plantea la reforma previsional que se discute en el Senado.
- La iniciativa del gobierno de Rogelio Frigerio alcanza sólo a los 57 municipios que, en 1993, cuando se votó la Ley 8.732, adhirieron a la Caja de Jubilaciones de Entre Ríos.
- – Aumento de los años de aportes (de 30 a 35).
Se trata de los 16 municipios que tienen caja jubilatoria propia y que, por lo tanto, quedan afuera del ajuste que plantea la reforma previsional que se discute en el Senado. La iniciativa del gobierno de Rogelio Frigerio alcanza sólo a los 57 municipios que, en 1993, cuando se votó la Ley 8.732, adhirieron a la Caja de Jubilaciones de Entre Ríos.
Desde ese momento, todos los empleados municipales de esas ciudades empezaron a aportar a la Caja provincial y todos los municipales que se fueron jubilando lo hicieron por la Caja provincial, desde el minuto cero de la adhesión.
A esos 57 municipios, el proyecto de reforma los obliga a pagar más aportes, asumir el déficit previsional que generen, quedar expuestos a retenciones automáticas de recursos por deudas con la Caja y aplicar a sus empleados las nuevas reglas jubilatorias previstas en la ley: – Aumento gradual de la edad jubilatoria (a 65 años y a 68 para nuevos empleados). – Aumento de los años de aportes (de 30 a 35). – Nuevo cálculo del haber inicial (tomando los últimos 20 años en lugar de los últimos 10).
– Nueva fórmula de movilidad jubilatoria (sobre la paritaria que cierre UPCN). Por Pablo Bizai | 25 Jun, 2026 En el debate en comisión, representantes políticos de los 57 intendentes resistieron el ajuste y pidieron gradualidad en los cambios. Por Luz Alcain | 23 Jun, 2026 Por ahora, todo está en discusión en el Senado. Y es probable que el dictamen de comisión reduzca los márgenes del ajuste para los municipios.
Por Pablo Bizai | 23 Jun, 2026 Lo único seguro es que los 16 municipios que no adhirieron a la Caja provincial no son alcanzados por la reforma que se discute en la Legislatura provincial. La creación de las 16 cajas locales no implicó una automática migración de pasivos. El cambio no fue instantáneo. Llevó tiempo. Desde 1993 hubo, por un lado, un grupo de jubilados provinciales de esos municipios que siguieron siendo provinciales, es decir, continuaron cobrando por la Caja provincial.
Y, por otro lado, hubo activos municipales que empezaron a aportar a la caja municipal, pero que, cuando se jubilaron, tenían más años de aportes en la provincia, por lo cual su caja otorgante fue la provincial. Eso generó un stock de jubilados provinciales de esas municipalidades que aún paga la provincia. Pero la Caja no recibe aportes de trabajadores activos de esos municipios, ya que todos van a la caja municipal. Es puro déficit para la Caja provincial.
En marzo de este año se pagaron $341.914.516 a 337 jubilados de municipios con cajas propias. En comparación con el déficit global del sistema, se trata de una cifra menor. Pero se inscribe dentro de lo que desde el oficialismo identifican como “malas praxis políticas”, que en gran medida explican el monumental descalabro del sistema previsional entrerriano, más allá del natural desequilibrio que, en todos los sistemas del mundo, produce el aumento de la expectativa de vida.
Lo que pasó con la creación de las cajas municipales es comparable con las privatizaciones del Banco de Entre Ríos y de EPEER: la provincia se quedó con los jubilados, pero perdió los aportes de los trabajadores activos. Cuando decidieron no adherir a la Caja provincial, los municipios tendrían que haber estipulado una compensación por los jubilados que quedaban a cargo de la provincia.
La consecuencia es hoy un costo de unos 5.000 millones de pesos anuales que corren por cuenta de la provincia y que se suman al déficit global del sistema, que supera los 400.000 millones de pesos al año.
No se previó desde el gobierno provincial de entonces —a cargo de Mario Moine, hoy aliado de Frigerio— que las ciudades que conformaban su propia caja iban a tener muchos jubilados provinciales por el criterio de caja otorgante (la caja a la que más años aportaron) y que esos jubilados provinciales ya no iban a ser financiados por los activos de esos municipios, que desde el momento de la creación comenzaron a aportar a su caja local.
Cuando se redactó la Ley 8.732 se debió haber estipulado que el municipio que no adhiriera a la Caja provincial debía hacerse responsable de financiar las jubilaciones provinciales de sus empleados municipales. Del mismo modo que en las privatizaciones de EPEER y del Banco de Entre Ríos debió haberse constituido la reserva actuarial correspondiente por los aportes que se dejaban de percibir. La situación es distinta en cada ciudad.
De los 16 municipios con caja propia, hay tres que actualmente no tienen jubilados en la provincia: Gualeguay, Villa Elisa y Gualeguaychú. En marzo, la Caja le pagó el haber de un solo jubilado a los municipios de Basavilbaso, Villa Paranacito, Villa Urquiza y Tabossi. El municipio de Federación tiene hoy siete jubilados que cobran de la Caja provincial; San José, 15; Colón, 22; Urdinarrain, 25; Viale, 33; Diamante, 36; Federal, 43; Victoria, 49; y Nogoyá, 103.
Desde su creación, las cajas municipales pasaron varios años percibiendo aportes, pero sin pagar jubilaciones. Los municipios que invirtieron bien ese capital de los primeros años mantienen sus cajas equilibradas. Por ahora. La tendencia global es que todos los sistemas previsionales están condenados al déficit. En cambio, hay otras cajas municipales que hoy presentan déficit y cada una tiene, de acuerdo con la ordenanza que la creó, su propia manera de resolverlo. En ningún caso se comprometen fondos provinciales.
Delta