Claves
- Las vidrieras se visten de celeste y blanco en este Mundial.
- Lo que más llevan los clientes son cornetas, banderas, gorros, camisetas y pinturas para la cara.
- El celeste y blanco vuelve a ganar protagonismo y las ventas de accesorios crecen al ritmo de la ilusión de los hinchas.
Las vidrieras se visten de celeste y blanco en este Mundial. Lo que más llevan los clientes son cornetas, banderas, gorros, camisetas y pinturas para la cara. Por Vanesa Erbes A medida que la Selección Argentina continúa avanzando en el Mundial y se acerca un nuevo compromiso, previsto para este viernes, el clima futbolero se hace sentir cada vez con más fuerza en las calles de Paraná y, especialmente, en los comercios dedicados a la venta de cotillón, indumentaria y artículos temáticos.
El celeste y blanco vuelve a ganar protagonismo y las ventas de accesorios crecen al ritmo de la ilusión de los hinchas. En distintos locales comerciales coinciden en que la demanda comenzó a incrementarse con el correr de los partidos y que, a medida que se acerca cada presentación del seleccionado nacional, aumenta el movimiento de clientes que buscan algún elemento para acompañar el encuentro, ya sea en reuniones familiares, con amigos o en espacios públicos.
Entre los productos más solicitados aparecen las tradicionales cornetas, banderas de diferentes tamaños, gorros, galeras, bufandas, escarapelas, vinchas, pulseras, gomitas para el cabello, camisetas y las infaltables pinturas para la cara, que permiten lucir los colores argentinos durante los partidos. Banderas, gorros, cornetas y caras pintadas en cada festejo. María José, comerciante del rubro, explicó que el movimiento viene siendo muy positivo.
“Las ventas vienen muy bien y cuando se acerca el día del partido todavía aumentan más. Se venden muchas cornetas, pinturas para la cara, gorros y muchísimas banderas. Este Mundial realmente se está vendiendo muy bien”, aseguró. En cuanto a las banderas, señaló que existe una amplia variedad de opciones para todos los presupuestos. Hay modelos pequeños de plástico, otras confeccionadas en friselina y también de tela, en medidas que alcanzan aproximadamente los 90 centímetros por 1,40 metro.
“La gente lleva de todo un poco”, comentó. El fenómeno no distingue edades. Tanto niños como adultos se suman al entusiasmo mundialista. “La gente grande también se copa mucho”, remarcó la comerciante, al señalar que el fanatismo atraviesa a toda la familia. Los comerciantes explican que las compras no se concentran únicamente en la víspera del encuentro.
Muchos clientes aprovechan sus recorridas habituales para ir adquiriendo de a poco los artículos que utilizarán el viernes, aunque reconocen que el mayor movimiento suele registrarse durante las últimas horas previas al partido. Respecto de los valores, una corneta puede conseguirse desde unos 3.500 pesos, mientras que una bandera de mayor tamaño ronda los 10.000 pesos, dependiendo del material y las dimensiones.
Los gorros parten también desde los 3.500 pesos y las galeras con detalles brillantes pueden alcanzar los 17.000 pesos. Las pinturas faciales, otro de los artículos más elegidos, tienen precios que oscilan entre los 2.000 y los 3.500 pesos, según el formato y la presentación. Desde otro comercio del rubro, Nancy confirmó que el interés del público es constante y abarca prácticamente toda la línea de productos relacionados con la Selección.
“Estamos vendiendo accesorios, vinchas, cornetas, escarapelas, gorritos, sombreros, gomitas, todo en celeste y blanco, y también camisetas, porque la gente las está pidiendo mucho”, explicó. La comerciante destacó que el Mundial genera un fuerte impulso para la actividad. “Es el boom del momento. La gente está enfocada en el Mundial y, además, como somos campeones del mundo, eso también motiva mucho a comprar”, expresó. Al igual que en otros locales, aseguró que las ventas incluyen a personas de todas las edades.
“Llevan desde bebés hasta adultos mayores. Muchos aprovechan nuestras promociones para comprar para ellos o para hacer algún regalo”, indicó. En otro de los comercios consultados, Desireé señaló que algunos productos ya comenzaron a escasear debido a la elevada demanda. “Hace unas semanas teníamos remeras, pero ahora ya no estamos consiguiendo. Hay mucha demanda”, explicó. Cuando había disponibilidad, las camisetas se comercializaban alrededor de los 25.000 pesos.
Actualmente, los artículos más buscados son vinchas, cornetas, pulseras, gorros, bufandas y pinturas para la cara. Incluso, algunos productos ya agotaron su stock antes del próximo encuentro del seleccionado. En cuanto a la forma de pago, los comercios destacan que ofrecen distintas alternativas para facilitar las compras. Tarjetas de crédito y débito, billeteras virtuales, transferencias, códigos QR y efectivo conviven como opciones para un momento del mes que suele coincidir con el cierre del calendario de pagos.
Algunos locales, además, mantienen promociones y descuentos según el medio de pago elegido. En Paraná, la fiebre mundialista también se trasladó a las mascotas, que en los últimos días comenzaron a lucir camisetas, pañuelos, moños y otros accesorios con los colores de la Selección Argentina. Comercios del rubro y emprendedores locales señalaron que la demanda de indumentaria para perros y gatos creció a medida que se acercan los partidos del seleccionado.
Se ofrecen desde pañuelos y camisetas hasta gorritos y accesorios temáticos. Un chaleco o poncho de Argentina para un perro, por ejemplo, puede conseguirse desde los 5.000 pesos, y también. En estos días, muchos dueños eligen vestir a sus mascotas para acompañar los encuentros, compartir fotos en redes sociales o sumarlas a las reuniones familiares en las que el fútbol se convierte en el gran protagonista.
La tendencia refleja cómo la fiebre mundialista trasciende a los hinchas y alcanza también a los animales de compañía, que se convierten en un integrante más de la celebración futbolera. Si bien los artículos vinculados a celebraciones patrias y fechas especiales forman parte de la actividad habitual del sector durante todo el año, los comerciantes reconocen que un Mundial representa uno de los momentos de mayor movimiento comercial.
El entusiasmo deportivo se traduce en un incremento significativo de las ventas y convierte al cotillón mundialista en uno de los protagonistas de la temporada. Con el partido del viernes cada vez más cerca y la expectativa en aumento, todo indica que las últimas horas previas volverán a mostrar locales con un importante movimiento de clientes buscando el último detalle para alentar a la Selección.
Porque, una vez más, el fútbol consigue unir generaciones, llenar de celeste y blanco las calles y transformar la ilusión de millones de argentinos en una verdadera fiesta popular.
Delta