Claves
- El sacerdote uruguayense Pedro Brassesco desarrolló durante junio una agenda internacional que incluyó actividades en Chile y Roma.
- Celebró una misa en el Palacio de La Moneda, compartió un encuentro con el presidente chileno José Antonio Kast y luego participó en el Vaticano de una reunión convocada por el papa León XIV.
- En ese marco también celebró una misa en el Palacio de La Moneda, sede del Gobierno chileno.
El sacerdote uruguayense Pedro Brassesco desarrolló durante junio una agenda internacional que incluyó actividades en Chile y Roma. Celebró una misa en el Palacio de La Moneda, compartió un encuentro con el presidente chileno José Antonio Kast y luego participó en el Vaticano de una reunión convocada por el papa León XIV.
Mientras continúa al frente de la parroquia Santa María Goretti y como capellán de los colegios Juan Pablo II y Santa Lucía de Concepción del Uruguay, el sacerdote Pedro Brassesco volvió a tener una destacada participación en el ámbito de la Iglesia universal. Durante junio desarrolló una agenda que lo llevó primero a Chile y luego a Roma, donde participó de un encuentro internacional convocado por la Secretaría General del Sínodo y compartió una audiencia con el papa León XIV.
La actividad comenzó en el vecino país, donde Brassesco participó de encuentros de los Grupos de Oración y Amistad en el Santuario de Santa Teresa de Los Andes, uno de los centros de peregrinación más importantes de Chile. En ese marco también celebró una misa en el Palacio de La Moneda, sede del Gobierno chileno. La visita incluyó posteriormente un desayuno con el presidente José Antonio Kast y su esposa, en un encuentro desarrollado en el histórico edificio donde funciona el Poder Ejecutivo del país trasandino.
Concluida esa etapa, el sacerdote entrerriano viajó a Roma para integrarse a las jornadas convocadas por la Secretaría General del Sínodo, que reunieron entre el 23 y el 25 de junio a representantes de organismos eclesiales de los distintos continentes. El objetivo de esas reuniones fue avanzar en la preparación de las Asambleas Eclesiales 2027-2028, una instancia que busca fortalecer la participación y el camino sinodal impulsado por la Iglesia Católica en todo el mundo.
Un reencuentro en el Vaticano Uno de los momentos más significativos de la agenda fue el encuentro de los participantes con el papa León XIV, quien recibió a los referentes convocados por la Secretaría General del Sínodo. Para Brassesco no se trató de un primer contacto. Durante varios años integró el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), con sede en Bogotá, donde desempeñó tareas de coordinación regional.
Esa experiencia le permitió trabajar institucionalmente con quien entonces era el cardenal Robert Francis Prevost, elegido este año como nuevo Pontífice. Ese conocimiento previo le permitió valorar especialmente su elección al frente de la Iglesia Católica. Tras el cónclave, Brassesco manifestó públicamente su satisfacción por la designación de León XIV y destacó su perfil pastoral, su profundo conocimiento de América Latina y la cercanía que mantiene con las comunidades de la región.
Una presencia que trasciende la ciudad Aunque desarrolla su ministerio cotidiano en Concepción del Uruguay, Pedro Brassesco mantiene desde hace años una activa participación en espacios de articulación eclesial latinoamericana e internacional. Su paso por el CELAM le permitió integrarse a ámbitos de trabajo que hoy continúan vinculándolo con procesos de alcance mundial, como la preparación de las futuras asambleas eclesiales impulsadas desde Roma.
La agenda desarrollada durante junio refleja esa doble dimensión de su tarea: la del párroco que acompaña diariamente a su comunidad en Concepción del Uruguay y la del sacerdote que continúa participando de instancias donde se debaten los desafíos presentes y futuros de la Iglesia Católica.
Delta