Claves
- Entre los expedientes también aparecen pedidos de quiebra vinculados a Americold Logistics Argentina S.A., TKW S.A.
- e Inmobal Nutrer S.A., según surge del sistema de consulta de causas judiciales.
- Según trascendió, la propuesta de reestructuración contempla distintas alternativas de pago, incluyendo importantes quitas sobre el capital adeudado y plazos de cancelación de hasta siete años.
Granja Tres Arroyos atraviesa una compleja situación financiera marcada por la negociación de una deuda estimada en 350 millones de dólares y la presentación de nuevos pedidos de quiebra por parte de distintos acreedores.
De acuerdo con documentación judicial a la que tuvo acceso este medio, en el Juzgado Comercial N°21, Secretaría N°42, tramita un expediente iniciado por la empresa contra Prevención Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART), al que se suman otras presentaciones similares contra diferentes compañías proveedoras. Entre los expedientes también aparecen pedidos de quiebra vinculados a Americold Logistics Argentina S.A., TKW S.A. e Inmobal Nutrer S.A., según surge del sistema de consulta de causas judiciales.
La firma avícola, una de las principales productoras de pollo del país y con una planta ubicada en La China, departamento Uruguay, intenta alcanzar antes del 30 de junio un acuerdo integral con sus acreedores para evitar que la crisis financiera se profundice. Según trascendió, la propuesta de reestructuración contempla distintas alternativas de pago, incluyendo importantes quitas sobre el capital adeudado y plazos de cancelación de hasta siete años.
Al mismo tiempo, la empresa enfrenta dificultades operativas derivadas de la reducción de la actividad, conflictos laborales y problemas para afrontar sus compromisos financieros. De acuerdo con información publicada por iProfesional, entre los reclamos más importantes figura el de Prevención ART, por una deuda superior a los 4.200 millones de pesos correspondiente a cuotas impagas, además de otros acreedores que iniciaron acciones judiciales para reclamar el cobro de obligaciones vencidas.
La situación mantiene en alerta a trabajadores, proveedores y al sector avícola, mientras se aguarda el resultado de las negociaciones que definirán el futuro financiero de una de las empresas más importantes de la industria alimenticia argentina.
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